La televisión que viene


La televisión que recibimos actualmente, dejando aparte el cable y el satélite, es analógica, es decir, su transmisión se realiza mediante ondas hercianas las cuales se propagan por el aire. Estas ondas poseen unas propiedades físicas que hacen que, entre otras características, la transmisión de un sólo canal de televisión requiera mucho ancho de banda o espectro y que sean muy proclives a sufrir toda clase de interferencias.
A diferencia de la analógica, la televisión digital transmite ceros y unos, con lo que el espectro de emisión se optimiza. Así, el ancho de banda que necesitaba para emitir antes un canal analógico se puede utilizar para que emitan ahora 4 o 5 canales en digital, y todo ello con una calidad como la de los DVD y sin interferencias. Esto hace que podamos recibir los contenidos en múltiples lenguas, con sonido multi-canal y en formato panorámico 16:9, frente al 4:3 actual.
Para poder disfrutar ya de la calidad y posibilidades que nos ofrece esta nueva tecnología debemos adquirir un nuevo televisor digital, bastante caro hoy en día, o adquirir un decodificador digital que lo conectamos al televisor analógico que normalmente utilizamos. Este último método es más económico, pudiendo encontrar decodificadores desde unos 100 €. Además debemos consultar con el servicio de mantenimiento de la antena colectiva de la comunidad, si la instalación está preparada para recibir las señales, ya que puede ser que sea necesario instalar unos amplificadores.
Cincuenta millones
de televisores
Actualmente emiten en digital a nivel nacional TVE, T5, Canal Plus y A3, aunque reproducen la misma programación que en analógico (carecen de oferta propia de contenidos). También lo hacen las plataformas privadas de televisión digital terrestre NetTV, del grupo Vocento, y VeoTV, del grupo Recoletos (que iniciaron su andadura en junio de 2002). A nivel regional, Tele Madrid y TV3 emiten también programación en digital.
Partiendo de este panorama actual, las previsiones establecidas por la normativa apuntan que, a finales del 2005, serán 20 los canales que se recibirán a través de la televisión digital terrestre (cuya emisión empezara a hacerse efectiva en otoño de este mismo año).
En cuanto al lanzamiento de las nuevas televisiones, se hará de forma escalonada: las locales podrán emitir a partir de agosto de 2005 hasta enero de 2008; las autonómicas a partir de este mes de enero y las estatales desde el próximo otoño.
El paso de televisión analógica a digital supondrá el cambio de unos cincuenta millones de televisores que, se calcula, existe en doce millones de hogares españoles.