Pasado y futuro de los sensores de alta resolución


“Los sensores de alta resolución y sus aplicaciones” será el tema central del Congreso VI Semana Geomática que tendrá lugar en Barcelona entre los días 8 y 11 del próximo mes de febrero. En los últimos tiempos esta tecnología y su mercado han experimentado un auge espectacular, sobre todo en el terreno de las imágenes satelitales de alta resolución después de más de 5 años captando y estudiando las imágenes provenientes de satélites como Ikonos o QuickBird.
Oscar Miralles. Director 6 semana Geomática



Desde la década de los 60 (cuando Estados Unidos puso en órbita el primer satélite de observación de la Tierra concebido para fines militares) hasta nuestros días, se ha producido una evolución considerable de los sistemas de observación tanto a nivel satelital como aerotransportado o terrestre. Con el paso de los años, la mejora experimentada a nivel de resolución espectral, radiométrica, temporal y sobretodo espacial está permitiendo captar y monitorizar fenómenos poco imaginables hace solamente unos años.
A nivel de observación satelital de alta resolución, existe un antes y un después a partir de la entrada de la empresa privada en el mercado de la captación y distribución de imágenes ópticas a finales de la década de los 90. Lo que hasta la fecha era patrimonio exclusivo de las grandes agencias espaciales como la NASA (National Aeronautics and Space Administration) o la ESA (European Space Agency), permitió a empresas como DigitalGlobe o Space Imaging (esta última participada por empresas como Mitsubishi o Hyundai) pasar a ser los máximos exponentes del negocio de la captación y distribución de imágenes satelitales de alta resolución con sensores y satélites nunca vistos en el campo de la observación satelital civil.
Hoy en día es posible tener una imagen en color de menos de un metro de resolución de cualquier parte del mundo, con una recurrencia de uno a tres días y a un precio asequible, para cualquier empresa o institución interesada. Cabe destacar que en la actualidad las imágenes provenientes de satélites como Ikonos o QuickBird compiten en resolución espacial con las imágenes captadas mediante sensores fotogramétricos aerotransportados.
En las últimas semanas imágenes provenientes de sensores satelitales de alta resolución han entrado a formar parte de la conversación familiar en millones de hogares de todo el mundo y han permitido mostrar con extremo realismo la magnitud de la devastación producida por los Tsunami del Mar Índico.

Existe otro tipo de sensores de alta resolución, que no por ser menos conocidos por el gran público son menos importantes y utilizados en nuestros días. Un ejemplo claro lo encontramos en el LIDAR (Light Detecting And Ranging). Se trata de un sensor láser activo que, en combinación con un Sistema de Navegación Inercial (INS) y un sistema GPS diferencial -ambos situados en una plataforma aerotransportada (avión o helicóptero)- permite, mediante el cálculo preciso de la distancia objeto-sensor, la reconstrucción tridimensional detallada del objeto u objetos observados. Este sistema se está aplicando con éxito en la generación de cartografía, animación 3D, ingeniería civil, gestión de costas, estudios de deforestación, generación de mapas de contaminación acústica, mantenimiento y gestión de líneas de alta tensión.
A modo de ejemplo, este sistema permite conocer las distancias en centímetros entre la catenaria de una línea eléctrica y las ramas de los diferentes árboles próximos a ella y todo desde un helicóptero en movimiento situado a más de 200 metros sobre la vertical.
SAR: más resolución
Por último, otro tipo de sensores que incrementarán su resolución especial en un futuro cercano serán los SAR (Synthetic Aperture Radar) con la puesta en órbita del Radarsat-2 de la CSA (Canadian Space Agency) a finales del 2005. Los SAR trabajan en la región espectral de la microondas y permiten caracterizar y estudiar los objetos a partir de la transmisión activa de las mismas y su posterior estudio. Existe una técnica derivada de la anterior denominada DInSAR (Differencial Interferometric Synthetic Aperture Radar) que permite monitorizar de una manera precisa los movimientos de subsidencia del terreno, especialmente en zonas urbanas. Con la mejora en la resolución espacial de los sensores SAR, se obtendrán resultados más precisos.