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LonWorks, EIB, EHS, Batibus,
HBS... Éstas son algunas
de la tecnologías o estándares
de control y automatización
que existen actualmente en el
mercado. Pero, de ellos, el
que se encuentra sin duda en
una posición aventajada
es el protocolo X-10. Un extracto
del libro “Domótica
y Hogar Digital” analiza
a fondo este protocolo.
X-10 es uno de los protocolos
más antiguos que se están
usando en aplicaciones domóticas.
Fue diseñado en Escocia
entre los años 1976 y
1978 con el objetivo de transmitir
datos por las líneas
de baja tensión a muy
baja velocidad (60 bps en Estados
Unidos y 50 bps en Europa) y
costes muy bajos. Al usar las
líneas eléctricas
de la vivienda, no es necesario
tender nuevos cables para conectar
dispositivos.
El protocolo X-10, en sí,
no es propietario, es decir,
cualquier fabricante puede producir
dispositivos X-10 y ofrecerlos
en su catálogo, eso sí,
está obligado a usar
los circuitos del fabricante
escocés que diseñó
esta tecnología. Los
circuitos integrados que implementan
el X-10 tienen un royalty muy
bajo (casi simbólico).
Por este motivo, cuando se habla
de X-10, por lo general se hace
referencia al protocolo, a la
tecnología, y no a la
compañía X-10
Ltd.
Gracias a su madurez (más
de 20 años en el mercado)
y a la tecnología empleada
los productos X-10 tienen un
precio muy competitivo, de forma
que son líderes en el
mercado norteamericano residencial
y de pequeñas empresas
(realizadas por los usuarios
finales o electricistas sin
conocimientos de automatización.
Más de ocho millones
de hogares en todo el mundo
disponen de productos X-10 y
más de 150 millones de
equipos se han vendido se han
vendido durante los últimos
15 años.
Se puede afirmar que el X-10
es ahora mismo la tecnología
más asequible para realizar
una instalación domótica
no muy compleja. Además,
es muy escalable, permitiendo
fácilmente añadir
más productos a la instalación.
Protocolo
El protocolo X-10 usa una modulación
muy sencilla, comparado con
los que usan otros protocolos
de control por ondas portadoras.
Emisor: El emisor de una orden
X-10 está pendiente de
los pasos por cero de la onda
senoidal. La codificación
de un bit 1 o de un bit 0, depende
de cómo se inyecte esta
señal en los dos semiciclos.
Un 1 binario se representa por
un pulso de 120 KHz durante
1 milisegundo y el 0 binario
se representa por la ausencia
de ese pulso de 120 KHz. En
un sistema trifásico
el pulso de 1 milisegundo se
transmite tres veces para que
coincida con el paso por el
cero en las tres fases.
Por lo tanto, el tiempo de bit
coincide con los 20 msg que
dura el ciclo de la señal,
de forma que la velocidad binaria
de 50 bps viene impuesta por
la frecuencia de red eléctrica
que tenemos en Europa. En Estados
Unidos la velocidad binaria
es de 60 bps.
La transmisión completa
de un orden X-10 necesita once
ciclos de corriente. Esta trama
se divide en tres campos de
información:
- Dos ciclos representan el
código de inicio.
- Cuatro ciclos representan
el código de casa (letras
A-P).
- Cinco ciclos representan o
bien el código numérico
(1-16) o bien el código
de función (encender,
apagar, aumento de intensidad,
etc.).
Por tanto, con 16 códigos
de casa (de la A a la P) y con
otros tantos códigos
de unidad (del 1 al 16), se
podrán seleccionar hasta
256 elementos.
Para
aumentar la fiabilidad del sistema,
esta trama (código de
inicio, código de casa
y código de función
o numérico) se transmite
siempre dos veces, separándola
por tres ciclos completos de
corriente. Hay una excepción,
en funciones de regulación
de intensidad, se transmite
de forma continuada (por lo
menos dos veces) sin separación
entre tramas.
Receptor: Los receptores abren
una “ventana” de
recepción de 0,6 ms de
duración siempre que
haya un paso por cero, limitándose
a comprobar si hay señal
portadora y, en caso positivo
almacenar toda la trama recibida.
Se esperará a recibir
la segunda trama de confirmación,
idéntica a la primera,
para ejecutar la orden correspondiente.
A continuación se muestran
los posibles “códigos
de casa” y “códigos
de número”, indicando
las seis funciones básicas.
Posteriormente
el protocolo fue ampliado a
las llamadas funciones bidireccionales
que se pueden realizar (inicialmente
sólo 6), suficientes
estrictamente para control,
pero no tanto para información
más compleja.
Dispositivos
Existen tres tipos de dispositivos
X-10: los que solo pueden transmitir
órdenes, los que sólo
pueden recibirlas y los que
las pueden enviar/recibir.
Los transmisores pueden direccionar
hasta 256 receptores. Los receptores
vienen dotados de dos pequeños
conmutadores giratorios, uno
con 16 letras y el otro con
16 números, que permiten
asignar una dirección
de las 256 posibles.
En una mis-ma instalación
puede haber varios receptores
configurados con la misma dirección,
todos realizarán la función
preasignada cuando un transmisor
envíe una trama con esa
dirección. Evidentemente
cualquier dispositivo receptor
puede recibir órdenes
de diferentes transmisores.
Los dispositivos bidireccionales
tienen la capacidad de responder
y confirmar la correcta realización
de una orden, lo cual puede
ser muy útil cuando el
sistema X-10 está conectado
con un programa de ordenador
que muestra los estados en que
se encuentra la instalación
domótica de la vivienda.
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