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El sistema HSDPA (High-Speed
Downlink Packet Access) representa
el primer paso en la evolución
de la telefonía móvil
de tercera generación
(WCDMA) que mejora la capacidad
máxima de transferencia
de información, hasta
alcanzar tasas de 14 Mb/s.
La introducción de este
sistema, que triplica la capacidad
transmisora de las actuales
redes móviles de tercera
generación, supondrá
una gran oportunidad de negocio
para los operadores.
El espectacular incremento de
la banda ancha en redes fijas
(con más de 120 millones
de líneas en funcionamiento)
y los niveles de penetración
de la telefonía móvil,
así parecen indicarlo.
La compañía Ericsson,
suministradora de 36 de las
61 redes WCDMA existentes en
la actualidad, se encuentra
en una inmejorable posición
para facilitar este sistema
a todas las redes 3G desplegadas
desde el año 2000.
Clara Baonza

Comunicaciones
avanzadas y básicas,
acceso a medios, banda ancha
en cualquier lugar, empresa
móvil... Los requerimientos
de comunicación son cada
día mayores y exigen,
para su éxito, una complementariedad
absoluta entre banda ancha y
movilidad teniendo en cuenta
tres aspectos fundamentales:
comodidad y facilidad de uso
(convergencia de servicios),
terminales polivalentes (convergencia
de dispositivos) y fiabilidad
y seguridad (convergencia de
redes).
El punto de partida es esperanzador.
No en vano, los usuarios de
Internet alcanzan día
a día cifras récord
y, a mediados de este año,
se superará la cifra
de 1.000 millones. Por su parte,
la telefonía móvil
ha estado creciendo por encima
de las expectativas más
optimistas y, actualmente, los
niveles de penetración
rondan el 100% en un gran número
de países (entre ellos
España). La banda ancha
en redes fijas (DSL, RDSI y
cable) ha experimentado unos
niveles de crecimiento de los
más rápidos de
la historia, alcanzando hoy
en día más de
120 millones de líneas.
A ello se une el hecho de que
en el año 2004 se vendieron
más de 42 millones de
ordenadores portátiles
(un 40% del total), a los que
habría que añadir
distintos dispositivos como
PDAs, consolas de juegos y otros
dispositivos que confirman la
oportunidad de negocio en torno
a la conectividad de banda ancha
y movilidad.
A juicio de gran número
de analistas, entre ellos los
responsables de Ericsson, las
redes 3G son la mejor opción
para ofrecer banda ancha móvil,
no sólo por sus características
intrínsecas de movilidad,
sino por sus posibilidades en
cuanto a capacidad y velocidad
de transmisión de datos,
así como por su cobertura
universal. Al estar basadas
en un estándar de telecomunicaciones,
estas redes garantizan el servicio,
con la seguridad e inviolabilidad
en las comunicaciones inherentes
a las redes GSM/GPRS.
HSDPA, el siguiente
paso

El
primer paso en la evolución
de la telefonía móvil
de tercera generación
(WCDMA) es el sistema HSDPA.
Esencialmente, se trata de un
nuevo canal compartido en el
enlace descendente (downlink)
que mejora significativamente
la capacidad máxima de
transferencia de información,
hasta alcanzar tasas de 14 Mb/s.
Su gran ventaja es que, tanto
la interoperabilidad como la
disponibilidad están
garantizadas desde un primer
momento al tratarse de la evolución
de las redes móviles
en explotación y estar
todas ellas basadas en los estándares
desarrollados por el 3GPP (de
esta forma se puede utilizar
la infraestructura ya desplegada
de UMTS, realizando únicamente
actualizaciones de su software
y sin necesidad de ampliar el
espectro, ya que comparte la
misma frecuencia).
Una de las experiencias pioneras
con este sistema se desarrolló
por Ericsson en junio del pasado
año. Desde entonces,
la compañía está
facilitando a los operadores
3G su adecuación a la
banda ancha móvil como
una gran oportunidad de negocio.
De hecho, 36 de los 61 lanzamientos
comerciales de redes WCDMA actualmente
en explotación comercial
en todo el mundo han sido suministrados
por Ericsson. Esta posición
aventajada en tecnología
de redes de radio permitirá
al grupo hacer evolucionar de
una forma sencilla todas las
redes 3G en marcha desde el
año 2000.
Para ello, Ericsson considera
que es vital que los terminales
estén a tiempo y, de
esta forma, evitar uno de los
principales errores que se cometieron
con el UMTS. En este sentido,
la firma pronostica que durante
la segunda mitad de este año
veremos tarjetas de PC HSDPA
en ordenadores portátiles,
soportando velocidades de transmisión
de datos de 1,8 Mbps. En el
primer semestre del 2006 contaremos
con los primeros terminales
HSDPA y, progresivamente, las
tarjetas para PC y terminales
irán introduciendo cada
vez mayores ratios de transferencia
de datos.
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