Aplicación del diagnóstico DMI con transceptores ópticos SFP


Biometría: el futuro de los sistemas de identificación


En la sociedad de la información hay numerosas ocasiones en las que un usuario debe identificarse frente a un sistema informático para poder acceder a determinada información y/o servicios. Actualmente las distintas formas en las que se realiza esa identificación se basan en dos posibles estrategias: demostrar el conocimiento de algo (por ejemplo, una contraseña) o estar en posesión de un determinado objeto (llaves, tarjeta...).
Cada una de ellas presenta una serie de inconvenientes que derivan en una reducción en la seguridad del sistema a acceder.
La Biometría surge como una alternativa más que razonable a estas estrategias.
Dr. Raúl Sánchez Reíllo. Universidad Carlos III de Madrid.
Dpt. Tecnología Electrónica



Puede decirse que la Biometría (o mejor dicho, Identificación Biométrica), es la técnica por la que se pretende identificar a una persona a partir de sus rasgos físicos y/o de comportamiento. Esta identificación se puede hacer por medios manuales (un policía observando la huella de la escena de un crimen, o la fotografía de un pasaporte), o por medios automáticos (en la que está basado este artículo).
Es preciso aclarar que, aunque muchos investigadores y empresas llevan trabajando décadas en esta tecnología, no ha sido hasta hace unos tres años cuando la Biometría ha sufrido un gran auge, en cuanto al interés de empresas y administraciones por su uso. El motivo tiene sus orígenes en los acontecimientos ocurridos en septiembre de 2001 en EE.UU., y en el hecho de que, a raíz de ello, el gobierno americano y las asociaciones de aviación consideraran la Biometría como “la solución a la falta de seguridad”. Si bien su uso puede incrementar la seguridad de un sistema, un sistema no se puede considerar seguro por el simple hecho de utilizar Biometría. Los tres objetivos fundamentales que persigue la Biometría son:
• Realizar la identificación positiva de una persona, en aquellos entornos donde no se puede contar con un agente que lo realice (por ejemplo en todos y cada uno de los cajeros automáticos)
• Ayudar a un agente a realizar la verificación de un individuo, evitando así errores por cansancio humano.
• Proporcionar al usuario un modo más “humano” de interactuar con el sistema, evitando así el rechazo por parte de algunos colectivos de usuarios, así como los riesgos de pérdida u olvido.
Estos objetivos, especialmente el tercero, una vez cumplidos pueden redundar en un incremento de la seguridad del sistema, aunque sea a partir de la eliminación de puntos débiles del sistema actual.

Tipos de Sistemas Biométricos
Un Sistema de Identificación Biométrica puede ser diseñado, fundamentalmente, de dos formas distintas (dos esquemas de funcionamiento):
4 Reconocimiento: También llamado simplemente Identificación. Se basa en identificar a un usuario dentro de todos los usuarios que ya se encuentran en el sistema. Por lo tanto se comparan las características extraídas con los patrones de todos los usuarios reclutados por el sistema. Tiene como inconvenientes la necesidad de una base de datos de patrones (con los requisitos oportunos de capacidad de almacenamiento y seguridad de los datos) y la existencia de una red de comunicaciones, siempre on-line, que comunique los puestos de identificación con la base de datos. El resultado de la comparación puede ser: siempre positivo (es decir, se identifica siempre con el usuario que ha dado una probabilidad más alta), o puede indicar rechazos (si el usuario con la mayor probabilidad no supera un determinado umbral). La utilización de este esquema es casi en su totalidad en aplicaciones forenses, como la identificación de supuestos autores, partiendo de la huella dactilar detectada en la escena del crimen.
4 Autenticación: También llamado sencillamente Verificación. Trata de responder a la pregunta: ¿es este sujeto la persona que dice ser? En este esquema de funcionamiento, el usuario, al que se le toman sus características biométricas, también comunica su identidad. El sistema se encarga, entonces, de comparar las características extraídas con el patrón del usuario indicado. Si la comparación supera un determinado umbral de parecido, se considera que el usuario es el indicado, rechazando la comparación en caso contrario. El patrón del usuario puede estar almacenado en una base de datos, tal y como se hace en los sistemas de Reconocimiento, o, si el patrón es suficientemente pequeño, en un sistema portátil de información como puede ser una tarjeta. En este último caso no son necesarias, ni la base de datos, ni la red de comunicaciones de los sistemas de Reconocimiento, abaratándose el coste y la implantación del sistema. Este esquema de funcionamiento se puede incluir en toda aquella aplicación en la que actualmente se utilizan contraseñas y/o tarjetas.

Estructura de un Sistema de Identificación Biométrica
Independientemente de si el sistema se diseña como un sistema de Reconocimiento o de Autenticación, y de forma independiente a la técnica biométrica utilizada (huella, iris, cara, etc.), a la hora de desarrollar un sistema de identificación biométrica, se mantiene un esquema común. Dicho esquema se basa en dos fases totalmente diferenciadas (tal y como se puede ver en la Figura 1):
1. Reclutamiento: En esta fase, se toma una serie de muestras del usuario, y se procesan, para posteriormente extraer un patrón, el cual se almacenará y será el conjunto de datos que caracterizará a ese usuario. Si se captura más de una muestra, el patrón suele ser el resultado de una media de las características obtenidas. Este proceso se hace de forma supervisada, es decir, existe una persona encargada de controlar cómo se produce la captura de los datos, así como de asegurar la identidad de la persona que se está reclutando en el sistema. Esta fase se realiza una única vez (es posible que a lo largo de la vida, por motivos de gestión de incidencias haya que repetirlo alguna otra vez). Es más que recomendable que, durante la realización de esta fase, se aproveche para formar al usuario en el uso del sistema, y a aclararle todas las dudas que pudiera tener.
2. Utilización: Una vez que se tiene almacenado el patrón del usuario, éste puede utilizar el sistema con normalidad, permitiendo que se le tomen sus muestras y que sus características se comparen con el patrón almacenado, determinando el éxito o fracaso de esa comparación.
Pero como bien se puede ver en la Figura 1, cada una de las fases mencionadas, está basada en una serie de bloques que hacen que las características biológicas o de comportamiento del individuo acaben siendo un dato que lo identifique. Estos bloques son:
• Captura: Se toman los datos físicos o de comportamiento del sujeto. La toma de los datos depende de la técnica biométrica empleada, pero también se pueden encontrar muchas variaciones para la misma técnica biométrica. Por ejemplo, la huella dactilar puede ser obtenida por cámara de vídeo, ultrasonidos, efecto capacitivo sobre un semiconductor o exploración por láser.
• Pre-procesado: En este bloque se adecuan los datos capturados para facilitar el tratamiento que tiene que realizar el siguiente bloque. Se encarga de tareas como: reconocer el inicio de una frase y medir el ruido de fondo, hacer una extracción de bordes de la imagen capturada, localizar la muestra, rotarla y ampliarla (o reducirla), para que se encuentre entre los márgenes que reconoce el algoritmo siguiente, etc.
• Extracción de Características: Se puede considerar el bloque más significativo. Es el bloque en el que se fundamenta la capacidad del sistema de distinguir entre sujetos. Sin embargo, debido a distintas aproximaciones al problema, este bloque puede seguir orientaciones muy diversas, e incluso contradictorias, para la misma técnica, creándose distintos métodos dentro de una misma técnica. Por otro lado, en algunas ocasiones, el desconocimiento sobre las características que se deben extraer, lleva a utilizar técnicas basadas en Redes Neuronales, que mediante entrenamiento de las mismas, se intentan adecuar a los resultados esperados.
• Comparación: Una vez extraídas las características de la muestra capturada, se han de comparar éstas con las previamente almacenadas, es decir, el patrón. Hay que dejar claro que no se trata de una comparación binaria (o de igualdad), sino que la variación de las muestras, por variaciones en la captura o leve variación de las características de sujeto, hacen que la comparación dé como resultado una probabilidad de semejanza. Por tanto, para determinar el éxito o fracaso de la comparación habrá que determinar un umbral en esa probabilidad. La comparación puede estar basada en cada una de las distintas posibilidades que ofrece la Teoría de Reconocimiento de Patrones: Métricas (como la Distancia Euclídea, Distancia de Mahalanobis o Distancia de Hamming), Estadísticas (utilizando funciones de distribución), o técnicas basadas en modelado de problemas (como Redes Neuronales, Modelos de Mezclas de Gausianas, etc.)
Sobre los conceptos expuestos cabe hacer un par de puntualizaciones. La primera de ellas tiene que ver con la elección del umbral, ya que si este se incrementa, hará que el sistema se relaje y permita una mayor probabilidad de accesos por parte de personas no autorizadas (Tasa de Falsa Aceptación, o FAR), mientras que si se disminuye, el sistema se volverá muy restrictivo, aumentando la probabilidad de rechazo de personas autorizadas (Tasa de Falso Rechazo, o FRR). Por lo tanto, la elección del umbral dependerá del grado de seguridad y amigabilidad hacia el usuario que se le quiera dar al sistema.
Por otro lado, el modo en el que se hace el reclutamiento no es tampoco trivial. En algunas técnicas basta una única toma de los datos, mientras que en otras puede ser necesario tomar varias muestras y en distintas sesiones (días o semanas), tal y como ocurre, por ejemplo, en los sistemas basados en voz. A todo esto habrá que añadir que si el reclutamiento resulta muy pesado, los usuarios tenderán a rechazar el sistema de identificación, por lo que habrá que buscar una solución de compromiso entre la comodidad del usuario, y la obtención de un patrón óptimo.

Técnicas biométricas más importantes
Cualquier parámetro del cuerpo humano y de su comportamiento puede ser utilizado como punto de entrada a un sistema de identificación biométrica, siempre que se sea capaz de extraer características únicas del individuo de dicho parámetro. Esto hace que exista una gran variedad de técnicas biométricas en las que es preciso considerar los siguientes criterios:
- Universalidad: Si las características se pueden extraer de cualquier usuario o no, o el porcentaje de usuarios que pueden utilizar dicha técnica.
- Unicidad: Probabilidad de que no existan dos sujetos con las mismas características.
- Estabilidad: Si las características que se extraen permanecen inalterables con relación a diversos parámetros (tiempo, edad, enfermedades...).
- Facilidad de captura: Si existen mecanismos sencillos de captura de los datos.
- Rendimiento: O tasas de acierto y error.
- Aceptación por los usuarios
- Robustez frente a la burla del sistema: Si la técnica puede reconocer el falseamiento de los datos capturados (uso de fotos, dedos de latex, etc.).
- Coste.
Atendiendo a estos parámetros y a las técnicas existentes, no se puede afirmar que una técnica sea la mejor de todas; dependerá de la situación y el entorno. Por ejemplo, una puede ser la que mayor rendimiento, unicidad, universalidad y estabilidad dé, pero puede ser excesivamente cara, y que su implantación sea inviable, así como si es rechazada por los usuarios.
Las técnicas consideradas más importantes, a día de hoy, son:
< Voz: Es una técnica con uno de los mayores potenciales comerciales: los servicios de atención telefónica personal. Se lleva estudiando durante varias décadas existiendo innumerables métodos para realizar, tanto la extracción de características, como la comparación. Algunos métodos son dependientes del texto pronunciado (es decir, todo o parte del texto que se recita debe ser idéntico en todas las ocasiones), mientras otros son independientes del mismo (pudiéndose recitar cualquier locución para realizar la identificación). Desgraciada-mente no están todavía determinados todos los factores que influyen en las locuciones, tales como la edad, las enfermedades, el comportamiento, el estado de ánimo, el canal, etc. Diversos estudios están logrando minimizar los efectos de algunos de esos factores, pero todavía queda mucho camino por andar.
< Huella Dactilar: Es, sin lugar a duda, la más estudiada y probada. Existen numerosos estudios científicos que avalan la unicidad de la huella de una persona y, lo que es más importante, la estabilidad con el tiempo, la edad, etc. Es una técnica que le lleva mucha ventaja a las demás debido a su siglo de existencia. Su captura recibe diversas formas, sobre todo últimamente, debido a la innovación tecnológica.
< Rostro: El método de identificación que nuestro cerebro usa más a menudo y de una forma más sencilla. En la actualidad existen muchos grupos de investigación trabajando en esta técnica con diversos métodos (estudios morfológicos, transformadas multi-resolución, etc.). Los resultados que se están consiguiendo son bastante prometedores, aunque le falta todavía bastante hasta llegar al nivel de otras técnicas, como huella o iris. El gran inconveniente encontrado es la variabilidad del rostro del sujeto a lo largo del tiempo: gafas, barba, longitud del pelo, peinado, expresiones, etc.
< Iris: Esta técnica fue impulsada por John G. Daugman en 1993. Los resultados obtenidos son, sin lugar a dudas, unos de los mejores de la actualidad, teniendo en cuenta que las características en las que está basada, el patrón de la textura del iris ocular, permanece inalterable durante la vida del sujeto debido a la protección que le proporciona la córnea. Por otro lado, los estudios sobre la unicidad de sus características, la han colocado muy por encima de la huella dactilar. Su gran inconveniente es el coste de los equipos, aunque teniendo en cuenta el grado de fiabilidad alcanzado, existen numerosas aplicaciones de alta seguridad que podrían usar esta técnica. Un dato importante a destacar de esta técnica es que, en contra de lo que mucha gente piensa, esta técnica no utiliza láser, sino simple fotografía o video, por lo que el riesgo para el ojo del usuario es nulo.
< Firma: Utilizada desde más antiguo que la huella dactilar, esta técnica siempre se ha visto entredicha por la posibilidad de falsificaciones. Las nuevas tecnologías facilitan realizar, no sólo el estudio de la firma ya realizada, sino también el estudio del acto de firmar, captando mediante un bolígrafo especial o una tableta gráfica, parámetros como velocidad, paradas, posición del bolígrafo, fuerzas, etc. en el mismo acto de firmar. Existen diversos prototipos y algunos productos comerciales, pero su éxito comercial todavía no ha llegado.


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Tendencias actuales: interoperabilidad y mayor rendimiento

En la actualidad se considera a la Biometría como una alternativa práctica a la hora de realizar la identificación de usuarios de un sistema, pero todavía hay mucho trabajo por hacer. Los esfuerzos para mejorar esta tecnología y su aplicabilidad van orientados en dos direcciones. Por un lado, llegar a acuerdos entre instituciones relacionadas para conseguir unos interfaces comunes que faciliten la interoperabilidad. En este sentido distintas organizaciones se han puesto manos a la obra para estandarizar esta tecnología, siendo de destacar el papel que está realizando ISO (International Standardization Organization) en su subcomité 37.
La otra dirección sigue siendo la mejora del rendimiento, la fiabilidad y la usabilidad de esta tecnología, pretendiendo, al mismo tiempo, una reducción de su coste. Conviene destacar el Proyec-to Europeo del VI Programa Marco de la Unión Euro-pea, denominado BioSec (IST-2002-001766), donde 23 socios de nueve países europeos, entre ellos seis españoles, trabajan a todos los niveles, desde los algoritmos hasta los protocolos de comunicación y el almacenamientos en dispositivos seguros, dedicando una especial atención a la testabilidad y usabilidad de la tecnología.
Menos coste, más fiabilidad
Por último, a nivel tecnológico, la tendencia radica en incrementar el rendimiento de los sistemas de identificación biométrica, mediante el empleo simultáneo de más de una técnica biométrica, de forma que se puedan utilizar técnicas de reducido coste, y cuyo rendimiento se complementa para conseguir una mayor fiabilidad. A esta tendencia se la denomina multimodalidad. Y a nivel de aplicación, las mayores expectativas se contemplan en los documentos nacionales (o supranacionales) de identidad de los ciudadanos, como pueden ser las futuras versiones de documentos como el D.N.I. o el Pasaporte. En dichos documentos se plantean soluciones biométricas para poder garantizar la titularidad de quien lo posee. Se espera que en un futuro cercano, dichos documentos se encuentren accesibles a los ciudadanos, favoreciendo su aceptación y fiabilidad, a nivel mundial.
Más información:
Tecnologías Biométricas Aplicadas a la Seguridad (ISBN: 8478976361), de Marino Tapiador y Juan A. Sigüenza.