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Sin obras, zanjas ni molestias.
De esta manera realiza la empresa
Citynet el despliegue de redes
de fibra óptica en entornos
urbanos, a través de
redes de saneamiento ya existentes
y utilizando tecnología
robótica y unos métodos
mínimamente agresivos
e intrusivos.
El
principal elemento diferenciador
de la compañía
de telecomunicaciones Citynet
a la hora de instalar fibra
óptica es el uso de tecnología
robótica que permite
utilizar las redes de saneamiento
como conducto principal. Así,
se evitan las zanjas y alterar
el ritmo de las ciudades. Igualmente,
esta tecnología robótica
de última generación
reduce los tiempos de entrega
y proporciona acceso a zonas
que presentan dificultades como
los cascos antiguos o zonas
de alto tráfico, por
ejemplo, ayudando a conservar
las ciudades intactas.
El uso de las redes de saneamiento
para proceder al despliegue
de fibra óptica responde
a la necesidad de encontrar
un conducto que exista bajo,
prácticamente, todas
las calles de cualquier ciudad.
Se trata de una red ya existente
que implica que no sea necesario
“destruir” para
volver a construir. Los sistemas
de saneamiento permiten también
construir redes “redundantes”
que garantizan la fiabilidad,
ya que siempre pueden formarse
anillos utilizando los conductos
de saneamiento. Además,
el material utilizado para cablear
es 100% resistente a humedades,
corrosión o roedores,
entre otras cosas.
La
tecnología específica
Para llevar a cabo el despliegue
de fibra, Citynet utiliza una
tecnología específica
para cada tipo de entorno. En
el caso de los conductos “no
visitables” (conductos
de hasta 80 cms. de diámetro),
se utiliza la tecnología
SAM: tecnología robótica
que instala la red de fibra
óptica sin intervención
directa de personal. Gracias
a su diseño y tecnología,
el sistema no implica ningún
tipo de riesgo para las personas.
Para las galerías “semi-visitables”,
entre 80 y 150 cms. de diámetro,
Citynet opera con “Cable
Runner”, una tecnología
que necesita dos instaladores
y permite el traslado del material
a lo largo de la galería.
Finalmente, en las galerías
“visitables”, los
técnicos de Citynet instalan
los tubos en las paredes de
la galería y se recubren
con una canaleta especialmente
diseñada.
Servicios complementarios
Además de proceder a
la instalación propiamente
dicha, Citynet gestiona la titularidad
de los permisos para acceder
a la red de saneamiento en un
gran número de municipios,
para lo que es necesario establecer
acuerdos tanto con los ayuntamientos
como con las empresas gestoras
de aguas.
La compañía también
lleva a cabo la planificación
y optimización de las
rutas en el subsuelo, así
como la inspección, limpieza
y puesta a punto del recorrido
con altos estándares
de calidad, seguridad y rendimiento.
Del mismo modo, Citynet se encarga
del mantenimiento con materiales
y acabados que aseguran que
no habrá intrusión
con el servicio de saneamiento
y garantizan la calidad del
servicio.
Las principales ventajas para
los operadores son la rapidez
de despliegue, reduciéndose
los tiempos hasta seis veces
(si lo comparamos con los métodos
tradicionales); una mayor expansión
geográfica en poco tiempo;
la eficiencia de la solución,
que permite obtener importantes
beneficios económicos,
y la fiabilidad de la red, al
estar alojada en conductos a
salvo de agresiones externas
e instalada con materiales y
acabados que garantizan un funcionamiento
óptimo.
De ambientes
autónomos a grandes redes
geográficas
Las instalaciones última
milla se diferencian de las
de cobre en que éstas
últimas no están
preparadas para el transporte
de datos, mientras que la fibra
es ideal para el transporte
masivo de datos a grandes velocidades.
Los circuitos de fibra óptica
son filamentos de vidrio flexibles,
del espesor de un pelo. Llevan
mensajes en forma de haces de
luz que realmente pasan a través
de ellos de un extremo a otro,
donde quiera que el filamento
vaya (incluyendo curvas y esquinas)
sin interrupción.
Las fibras ópticas pueden
ahora usarse como los alambres
de cobre convencionales, tanto
en pequeños ambientes
autónomos (tales como
sistemas de procesamiento de
datos de aviones), como en grandes
redes geográficas (como
los sistemas de largas líneas
urbanas mantenidos por compañías
telefónicas).
Los primeros trabajos teóricos
de las comunicaciones por ondas
luminosas aparecieron en los
años 60, e indicaban
que era posible confiar un haz
luminoso en una fibra transparente
y flexible y proveer así
un canal analógico óptico
de la señalización
por alambres electrónicamente.
El vidrio ordinario tiene un
haz luminoso de pocos metros,
pero a principios de los 70
se desarrollaron nuevos vidrios
muy puros con transparencias
mucho mayores. Este gran avance
dio impulso a la industria de
las fibras ópticas.
La mayoría de las fibras
ópticas se hacen de arena
o sílice, materia prima
abundante en comparación
con el cobre. Con unos kilogramos
de vidrio pueden fabricarse
aproximadamente 43 kilómetros
de fibra óptica.
El despliegue tiene en general
tres tipos de trazado fundamentales:
ruta carretera, vía ferroviaria
o líneas de alta tensión.
Fuente: fibra-optica.org
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