Los osciloscopios no son
sustituibles. Sólo ellos
posibilitan una presentación
completa de una señal
de medida. Sólo éstos
presentan en el dominio del
tiempo las variaciones de las
tensiones. La importancia que
tiene una presentación
de la forma de una señal
se entiende cuando se comparan
las dos alternativas a los osciloscopios
-los multímetros y los
contadores de frecuencia: ambos
ofrecen una precisión
de medida superior, pero la
falta de una presentación
de la señal lleva fácilmente
a interpretaciones erróneas.
Hameg Ibérica
Las
interpretaciones erróneas
se dan, por ejemplo, en las
mediciones de tensiones de señales
con forma de pulso y cuya frecuencia
de repetición no tiene
una relación exacta de
1:1. Estos errores se agudizan
cuando se miden señales
complejas.
En mediciones de frecuencia
aparecen problemas similares:
para obtener mediciones de precisión,
se requieren señales
idóneas con forma de
onda senoidal, triangular o
cuadrada. Un ejemplo para este
tipo de señales complejas
es la señal FBAS. Contiene
impulsos de sincronismo de imagen
de 50Hz, impulsos de sincronismo
de línea de 15,625kHz
y el contenido de la imagen
con frecuencias de unos pocos
Hz hasta 5MHz.
Si se mide así una señal
con un frecuencímetro,
se capturará y presentará
una frecuencia, dependiendo
del punto de disparo casual
del equipo. Según se
haya elegido el punto de disparo,
se medirá la frecuencia
de los pulsos de sincronismo
o del contenido de la imagen.
Esto se puede demostrar especialmente
bien con los osciloscopios HM504
y HM507, ya que no solo muestran
la señal, sino también
disponen de un contador de frecuencias.
El ajuste del inicio de disparo
es el mismo en osciloscopio
y contador de frecuencias, pero
en el frecuencímetro
no se ve el punto de disparo.
Una señal FBAS no la
puede capturar ni presentar
ningún frecuencímetro,
tampoco el incorporado en un
osciloscopio. El resultado de
la medida se presenta por lectura
en pantalla (readout) con 16.00kHz,
aunque debería indicar
15.625kHz (frecuencia de líneas).
La causa de esta diferencia
son los impulsos previos y posteriores
del sincronismo de imagen, así
como la distancia de las medias
líneas de los impulsos
del sincronismo de imagen. El
resultado que se obtiene mediante
una medición por cursores
de forma manual, es de 64,0µs
y con ello resulta una frecuencia
de líneas de 15,625kHz.
Si el punto de disparo se encuentra
a la altura del contenido de
imagen o de línea, las
variaciones pueden ser aún
más importantes. Según
el ajuste se pueden obtener
valores de medida diferentes.
En la imagen 1 se presentan
por ejemplo 1,76MHz aunque en
esta señal domina la
frecuencia de 4,43MHz. La causa
es que la señal de color
de 4,43MHz no se tiene de forma
constante, sino que queda interrumpida
por impulsos de sincronismo
y otras señales. Aquí
sólo podrá obtenerse
la medición correcta
de la frecuencia de la señal,
ajustando de forma manual los
cursores.
Sin osciloscopio, se deberá
confiar ciegamente de los resultados
de las mediciones que se obtienen
de los multímetros y
frecuencímetros, en el
real sentido de la palabra,
lo que puede ser un grave error.
Esto puede ser así incluso
con señales “simples”,
como una señal senoidal
de 50Hz que proviene de la red
eléctrica, que en muchas
ocasiones ha mutado a una señal
compleja, a causa de sobreposiciones
con otras tensiones y porciones
de señales desfasadas.
El significado de la presentación
de la señal es por lo
tanto muy relevante.
La
presentación de la señal
Debe presentar la señal
de medida tal como existe en
el punto de medida, para que
la información sea lo
más completa y exacta
posible. Lamentablemente esta
exigencia es en principio inalcanzable;
aunque los ingenieros de I+D
de Hameg intentan estar lo más
cerca posible de esta exigencia.
Existen múltiples criterios,
pero por razones de espacio
se nombrarán los más
importantes:
Tiempo de subida propio
No se puede evitar que, con
un ancho de banda limitado,
también los amplificadores
de medida de los osciloscopios
Hameg presenten un tiempo de
subida propio. No obstante,
se puede minimizar el tiempo
de subida propio adquiriendo
un osciloscopio con un ancho
de banda superior, de forma
que las mediciones de tiempo
de subida en objetos bajo medida,
se realicen de forma más
precisa. La imagen 2 presenta
un ejemplo de aplicación.
Sobreoscilación
Una muestra de que los osciloscopios
Hameg presenta señales
de forma fidedigna, es la respuesta
de los amplificadores de medida
con señales cuadradas.
Se efectúa una comprobación
con una señal cuadrada,
que no tiene sobreoscilación
propia, aunque su tiempo de
subida sea inferior a 1ns.
Si esta señal cuadrada
se presenta con una sobreoscilación,
existe un fallo de diseño
del amplificador de medida con
cualquier osciloscopio del mercado
el usuario no tendrá
la posibilidad de controlar
la calidad de una señal
cuadrada respecto a su sobreoscilación,
ya que las porciones de la sobreoscilación
de la señal y del osciloscopio
no se pueden separar en la presentación.
Así, un osciloscopio
Hameg con el mismo ancho de
banda muestra, en cambio, la
misma señal sin sobreoscilación
y ofrece así la base
para una evaluación fundamentada
de la señal. Si el osciloscopio
Hameg muestra una sobreoscilación,
ésta no proviene del
propio equipo.
Jitter
En un equipo estándar
la pantalla muestra el acho
del flanco de subida, que indica
que hay un jitter, aunque en
realidad no exista. A causa
del jitter del osciloscopio
se pierde la información
del jitter original de la fuente
de la señal. Pero la
magnitud del jitter es, en muchos
casos prácticos, una
fuente de información
importante.
Lamentablemente no se puede
evitar el jitter y en los osciloscopios
se genera por ejemplo por ruidos,
comparadores de disparo y el
generador de la base de tiempos.
Si el jitter no es lo más
bajo posible, no se podrán
separar las partes que provienen
del osciloscopio y las que provienen
de la señal de entrada.
Un HM2005 presentaría
la misma señal sin jitter.
Ruidos
Hameg da mucha importancia a
la fabricación de osciloscopios
con amplificadores de medida
con bajo ruido.
La utilización de convertidores
costosos flash A/D en los osciloscopios
combinados analógicos/digitales,
lleva a que en la mayoría
de veces se deba controlar en
el readout, si se está
trabajando en modo analógico
o digital. Con osciloscopios
digitales sencillos, no se tiene
ese tipo de “problemas”,
ya que emiten ruido contínuamente.
En cambio en el trazo en modo
digital de un osciloscopio Hameg
casi no hay ruido visible.
Naturalmente, el ruido puede
eliminarse efectuando promedios,
pero así se elimina también
la información del ruido
real de la fuente de la señal.
Captura de señales
y frecuencia de presentación
Otro de los criterios es la
frecuencia con la que se captura
y presenta una señal.
Una mayor frecuencia aumenta
la posibilidad de poder visualizar
informaciones adicionales. La
cantidad de presentaciones de
señal por segundo depende
de la frecuencia de la señal
y el ajuste de la base de tiempos
del osciloscopio. En modo analógico
pueden ejecutarse desde 500.000
hasta 2,5 millones de presentaciones
de señales por segundo.
Este número explica las
ventajas de un tubo de rayos
catódicos. Estos valores
no los alcanza ninguna tarjeta
gráfica o ningún
LCD. Con un número inferior
de presentaciones de señal
por segundo los sobreposicionamientos
de una señal no se presentarían
de forma completa en modo digital.
La misma señal en modo
analógico mostraría
las condiciones reales.
Si la captura de la señal
de modulación en amplitud
(AM) se realiza en modo envolvente
(envelope) parece, como se presenta
en la imagen 3, que se ha resuelto
el problema del reconocimiento
de la señal. Pero esto
sólo es válido
cuando no varían el grado
de modulación y la frecuencia
de modulación, ya que
en el modo envelope se presenta
siempre el valor máximo
capturado (por lo que tampoco
es una solución para
realizar mediciones en señales
moduladas).
Las desventajas sobre el modo
digital corresponden a equipos
“sólo digitales”,
que no se pueden conmutar a
modo analógico.
Nitidez y luminosidad
Una buena presentación
de señal precisa naturalmente
de una buena nitidez y luminosidad
de imagen para una óptima
visualización en pantalla.
Hoy en día esto es posible
con los tubos de rayos catódicos
(TRC) que trabajan con tensiones
de aceleración de 2.000
Voltios, como en los HM303-6,
HM504 y HM507.
Los osciloscopios HM1004-3,
HM2005 y HM1507-3 tienen incluso
características superiores,
ya que vienen equipados con
TRC’s con tensiones de
aceleración de 2.000
Voltios y post-aceleraciones
de 12.000 Voltios (gran reserva
de luminosidad). Es especialmente
importante en osciloscopios
con una segya base de tiempos,
para poder presentar partes
de señales muy ampliadas.
La segya base de tiempos es
utilizable en el modelo HM1000,
HM1008, HM1500 y HM1508, incluso
en modo digital y permite una
expansión en horizontal
(X) de 200.000 veces de una
señal senoidal de 10MHz
(ver imagen 4), que se presenta
con la base de tiempos A con
20ms/cm y con la base de tiempos
B con 100ns/cm. Así una
expansión, sólo
es realizable de forma práctica
en modo digital, ya que no se
reduce la intensidad del trazo
con una extensión superior,
como pasaría en el modo
analógico. Con un osciloscopio
púramente analógico,
no se vería prácticamente
el trazo bajo estas condiciones.
Resolución
Los límites de la resolución
en osciloscopios analógicos
quedan marcados por la propia
vista del usuario, ya que el
rayo de electrones puede ser
dirigido a cualquier punto de
la pantalla. Por lo tanto no
hay limitaciones en resolución
X o Y.
En contrapartida, los osciloscopios
digitales tienen limitada la
resolución, por el propio
principio de funcionamiento.
La resolución en vertical
(Y) se determina por el convertidor
analógico /digital de
8 Bit, que es utilizado para
el muestreo de la señal
de medida. En dirección
vertical se dispone por tanto
sólo de 256 posiciones,
200 posiciones para el margen
completo vertical de reticulación.
Esto se corresponde con una
resolución en Y de 25
posiciones de señales
posibles por reticulación
(división de retícula).
El gráfico 1 muestra
la perspectiva general de una
completa retícula de
medida de 8 x 10 (pantalla completa)
y la gráfica 2 muestra
la ampliación de una
división de retícula.
Los osciloscopios “sólo
digitales”, provistos
de pantallas LCD, tienen normalmente
una limitación en resolución
X para la presentación
de la señal de 250 puntos.
La resolución de una
división de retícula
es entonces (como se presenta
en el gráfico 2) en dirección
X e Y de 25 puntos por división
de retícula.
Con 500 puntos de resolución
en X, dispersos en las 10 divisiones
de reticulación, la presentación
con tubos de monitorizado mejora
(por división 50 puntos
en dirección X- y 25
puntos en dirección Y),
pero no alcanza todavía
la resolución de los
osciloscopios Hameg en modo
digital.
La ventaja de un TRC es que
permite presentar, también
en modo digital, la totalidad
del contenido de la memoria,
o sea las 2.000 muestras, sobre
la totalidad de la retícula
de medida. La resolución
por división de retícula
es entonces de 200 puntos en
dirección X y 25 puntos
en dirección Y. Como
se presenta en la gráfica
3, la resolución en dirección
X es 8 veces mayor que en una
pantalla LCD, por lo que la
frecuencia de muestreo debería
ser mayor por ese mismo factor,
para obtener la misma resolución.
Resolución de
memoria y de presentación,
y frecuencia de muestreo
Estos tres parámetros
están relacionados directamente.
Como se ha descrito en el apartado
“Resolución”,
la profundidad de memoria en
los osciloscopios combinados
analógico/ digitales
de HAMEG es de 2.000 puntos
de muestra (por canal). Esto
quiere decir que la profundidad
de memoria es igual a la resolución
de pantalla. Esto es importante
ya que existen equipos que trabajan
con una frecuencia de muestreo
superior y las memorizan, pero
que después sólo
muestran cada décimo
punto. Esto correspondería
a trabajar sólo con una
presentación total de
una décima parte de la
frecuencia de muestreo ofrecida.
La resolución más
elevada de la presentación
ofrece también la ventaja
de que la captura de la señal
en osciloscopios Hameg deberá
realizarse con una frecuencia
de muestreo superior. Con ello
se reduce sensiblemente la presentación
de señales con deformación
de aliasing.
La frecuencia de muestreo, con
la que se realiza la captura
de una señal, depende
en los osciloscopios digitales
del ajuste de la base de tiempos,
de la profundidad de memoria
seleccionada y/o de la cantidad
de muestras presentadas (profundidad
de presentación). Como
la profundidad de memoria y
la de presentación quedan
predeterminadas, el usuario
sólo podrá variar
el ajuste de la base de tiempos,
y ésta sólo en
un margen relativamente reducido.
Es la propia señal la
que determina el ajuste de base
de tiempos utilizable, ya que
se deberá presentar al
menos un periodo de la señal
que se desea visualizar.
Con una profundidad de memoria
de 2.000 puntos y su visualización
completa, en un TRC la resolución
será de 200 puntos por
división de retícula
en dirección horizontal
X. Si la base de tiempos se
ha ajustado a10µs/cm (por
división), esto quiere
decir que cada 200 muestras
se deberán realizar en
un tiempo de 10µs. El
intervalo en tiempo es entonces
de 10µs: 200 = 50ns, es
decir, se muestrea la señal
en intervalos de 50ns. Así
la frecuencia de muestreo máxima
es 1/50ns = 20MSa/s (20 millones
de muestras -samples- por segundo).
El proceso de muestreo se realiza
en realidad en pocos picosegundos.
Las variaciones de señal
entre dos procesos de muestreo
normalmente no quedan registrados.
Por el contrario, las pantallas
de LCD sólo pueden mostrar
25 muestreos por división.
Si utilizamos los mismos 10µs/cm
de ajuste de base de tiempos,
el intervalo de muestreo será
de 10µs : 25 = 400ns.
Esto se corresponde a una frecuencia
de muestreo de 2,5MSa/s. Una
profundidad de presentación
inferior (resolución)
obtiene así una frecuencia
de muestreo inferior.
El resultado en la utilización
cotidiana se muestra con el
ejemplo siguiente, teniendo
en cuenta los siguientes factores:
1. El tiempo del período
de la señal determina
el ajuste de la base de tiempos.
2. Al capturar señales
senoidales se deberán
realizar por lo menos 10 muestras
por periodo de señal,
o no sería posible diferenciar
entre una señal de forma
senoidal y una de forma triangular.
De aquí que la frecuencia
de muestreo de una señal
senoidal de 5MHz deba ser de
50MSa/s (frecuencia de muestreo
de 50MHz). En la mayoría
de los casos se registran señales
con frecuencias de repetición
relativamente bajas, pero que
contienen partes o zonas en
las que aparecen frecuencias
mucho más elevadas.
Un ejemplo sería la señal
de vídeo TV, que puede
contener señales de 5MHz,
aunque su frecuencia de media
imagen sólo sea de 50Hz
y la frecuencia de línea
tenga sólo 15,625kHz
(duración de periodo
64µs). Para poder presentar
una línea completa, el
ajuste en la base de tiempos
deberá ser de 10µs/cm.
Un osciloscopio de tipo “SóloDigital”
con LCD, como se muestra en
la imagen 5, tiene una frecuencia
de muestreo entonces de 2,5MHz.
En consecuencia la frecuencia
de señal más elevada
sólo puede tener los
250kHz. La imagen 6 presenta
la misma señal en modo
de presentación por puntos
(dots).
En el osciloscopio Hameg, resulta
que la resolución de
200 puntos de muestreo/cm en
combinación con los 10µs/cm
obtienen una frecuencia de muestreo
de 20MSa/s, con los que una
señal de 2MHz se presentan
con 10 puntos por período.
Por cierto: al conmutar a modo
analógico se dispone
de la totalidad del ancho de
banda del osciloscopio y con
ello se obtiene la presentación
óptima de la señal,
que naturalmente no depende
del tiempo ajustado en la base
de tiempos.
Esto es válido no sólo
para señales de vídeo,
sino también para otro
tipo de señales, como
las senoidales.
Conclusiones
Toda la exposición técnica
realizada anteriormente sólo
describe una pequeña
parte de las características
de calidad más importantes
en un osciloscopio. Al mismo
tiempo contrarrestan la afirmación
de que los osciloscopios analógicos
ya no son contemporáneos.
Es natural que un osciloscopio
digital ofrezca ventajas en
la captura de señales
únicas, en el registro
de procesos de variación
muy lenta y en la documentación
de señales en general.
La posibilidad de utilizar una
segya base de tiempos sin pérdida
de luminosidad con una señal
muy expandida, así como
disponer de funciones de pre-
y post-disparo en los osciloscopios
digitales, son características
a las que el usuario ya no quiere/
puede renunciar. Pero ello ha
creado desventajas en la presentación
de señales repetitivas.
Eliminar esas desventajas es
en muchas ocasiones imposible
o se tiene que pagar muy caro,
en el real sentido de la palabra.
Esta es la razón por
la que un osciloscopio combinado,
con modos de funcionamiento
en analógico y digital,
resulta ser la mejor solución
técnica mejor y al mismo
tiempo la más económica.
La combinación de osciloscopio
analógico/ digital, como
la ofrece Hameg, es la solución
óptima. Indiferentemente
de si se precisa un osciloscopio
analógico o uno digital
para resolver la medición
actual: una simple pulsación
sobre una tecla del equipo y
el osciloscopio combinado analógico/
digital mide con las características
requeridas.
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