Departamento Técnico
Rohde & Schwarz
En
las primeras instalaciones de
fibra óptica sólo
se tenía en cuenta las
medidas de pérdida de
atenuación y/o pérdidas
de retorno para certificar los
enlaces. Se consideraba el enlace
de fibra óptica como
un medio de transmisión
con ancho de banda infinito.
Asegurando que los parámetros
anteriores no excedieran los
límites permitidos, cualquier
señal podría ser
transmitida por la fibra, independientemente
de la velocidad de modulación.
Esta situación se mantuvo
hasta sistemas de 2,5 Gbit/s.
Sin embargo, cuando comenzaron
a aparecer sistemas a 10 Gbit/s
y mayores, se encontraron efectos
que no eran apreciables a velocidades
de transmisión de 2,5
Gbit/s. El ancho de banda de
las fibras ópticas resultó
no ser infinito, a pesar de
seguir siendo el medio de transmisión
más rápido disponible.
Los efectos de dispersión
pusieron límites a las
velocidades de transmisión
alcanzables en los enlaces de
fibra óptica. A velocidades
de transmisión por encima
de los 10 Gbit/s, los efectos
de dispersión cromática
(CD: Chromatic Dispersion) y
dispersión por modos
de polarización (PMD:
Polarization Mode Dispersion)
hicieron que los operadores
tuvieran que replantear y volver
a verificar los enlaces de fibra
óptica para poder transmitir
a estas velocidades.
Las consecuencias de los dos
efectos anteriores son las mismas:
producen una deformación
y un ensanchamiento de los pulsos
transmitidos. Al ensancharse
los pulsos puede ocurrir que
el receptor no pueda distinguir
si se trata de un cero o un
uno, o lo que es peor, que lo
interprete erróneamente
elevando la tasa de error permitida.
El aumento de la velocidad implica
que se reduzca la duración
y la separación de los
pulsos, esto hace que los sistemas
sean más sensibles a
la deformación.
Si bien las consecuencias de
CD y PMD son las mismas, sus
orígenes son diferentes.
El CD se origina por el hecho
que la velocidad de propagación
de la luz dentro de una fibra
es diferente para las distintas
longitudes de onda, ya que el
índice de refracción
es diferente para cada una de
ellas. Como consecuencia, los
pulsos de luz se van ensanchando
a medida que pasan por la fibra,
porque cada componente de la
señal llega al receptor
en tiempos diferentes.
La dispersión cromática
aumenta en relación cuadrática
con la velocidad de transmisión.
Por lo tanto, cuando pasamos
de 2,5Gbit/s a 10 Gbit/s, los
efectos de la dispersión
cromática no aumentan
por un factor de 4 si no por
16!!!
A pesar del rápido incremento
de este efecto con la velocidad
de transmisión, tiene
dos características que
lo hacen menos temible a los
operadores: es bastante predecible
y es posible encontrar métodos
para compensarlo. Por lo tanto,
midiendo la dispersión
cromática en los enlaces
existentes, es posible realizar
modificaciones para compensar
sus efectos.
Normalmente,
la mayoría de las fibras
monomodo instaladas tienen una
dispersión cromática
positiva. Esto significa que
cuanto mayor sea la longitud
de onda, menor será su
velocidad de propagación
en la fibra. Variando los perfiles
de los índices de refracción
del núcleo y el recubrimiento
de la fibra, puede obtenerse
una fibra con una dispersión
cromática negativa. Alternado
tramos de fibra con dispersión
positiva y negativa puede conseguirse
una compensación de la
dispersión cromática.
Sin embargo, una compensación
exacta en cada una de las longitudes
de onda es prácticamente
imposible, ya que la fibra de
compensación debería
seguir perfectamente el perfil
de variación de la dispersión
de la fibra original a cada
longitud de onda. Además,
normalmente este tipo de fibra
introduce una atenuación
relativamente elevada.
El segundo efecto mencionado
es el PMD (Polarization Mode
Dispersion). Es sabido que la
luz se propaga con distintos
estados de polarización.
Puede asumirse que dichos estados
son ortogonales entre sí,
aunque, de hecho, estos estados
van cambiando en cada punto
de la fibra. Si el núcleo
de la fibra fuera perfectamente
circular e isotópica,
todos los estados de polarización
viajarían a la misma
velocidad. Pero en las fibras
reales, el núcleo no
es perfectamente circular, ni
perfectamente isotópico.
Incluso, la geometría
se ve afectada por vibraciones
mecánicas, temperatura,
alteraciones debidas al viento
en instalaciones aéreas,
etc.
Hasta mediados de los ‘90
no se había tenido en
consideración los efectos
de PMD, por lo cual existe una
gran cantidad de fibra óptica
instalada con altos niveles
de PMD. Como en el momento de
ser instalada no se tomaba en
consideración este efecto,
no se sabe que tramos contienen
altos o bajos niveles de PMD.
Lo que está claro es
que si se pretende utilizar
enlaces para altas velocidades,
es necesario realizar mediciones
previas en los mismos para asegurar
niveles de PMD aceptables para
estas velocidades.
Otra característica del
PMD, que lo hace más
temible para los operadores,
es que es aleatorio. Un mismo
enlace puede presentar grandes
variaciones de PMD al ser medido
en diferentes momentos. Eso
implica que es necesario medir
un mismo enlace a lo largo del
tiempo y en distintas condiciones
ambientales para obtener valores
medios, mínimos y máximos
de PMD.
La naturaleza aleatoria del
PMD hace que sea difícil
de compensar. Además,
los efectos del PMD son diferentes
y no están correlacionados
a distintas longitudes de onda.
Esto hace que en sistemas DWDM,
se tendría que compensar
el PMD a cada longitud de onda,
lo que hace que sea impracticable
técnica y económicamente.
Ante esta situación,
EXFO ha diseñado una
solución para las medidas
tanto de CD como PMD. Dentro
de su plataforma FTB-400 es
posible incluir el FTB-5800
para medidas de CD y el FTB-5500B
para PMD. Una única fuente
láser, FLS-5800, proporciona
la energía necesaria
para realizar las medidas en
las bandas C o C+L.
El sistema es portátil,
satisfaciendo las necesidades
de medida en campo, permitiendo
la configuración de los
parámetros relevantes
que determinan si el enlace
pasa o no pasa, en función
de la velocidad a la que se
pretende utilizar. Esto facilita
la tarea del personal de campo
para certificar o no los enlaces.
Las mediciones realizadas pueden
ser almacenadas en el equipo
y se provee de las herramientas
de análisis y posprocesamiento,
tanto dentro del mismo equipo
como la posibilidad de descarga
a un PC.
Para medidas de PMD, el FTB-5500B
permite la programación
a intervalos de tiempo definidos
por el usuario, con el fin de
recoger las medidas a lo largo
del tiempo y con distintas condiciones
ambientales. El equipo ofrece
los valores máximos,
mínimos y promedio de
las medidas realizadas.
La portabilidad y su facilidad
de manejo no afectan la precisión
de los equipos. La importancia
de estos enlaces requieren que
se utilice instrumentos que
proporcionen exactitud en las
medidas.
El nuevo método interferométrico
implementado en el FTB-5500B
cumple con la normativa FOTP-124A
del TIA (una revisión
de la anterior FOTP-124) y con
las especificaciones próximas
a publicarse por el IEC (IEC-61280
e IEC-61282). Este nuevo método
interferométrico, conocido
como GINTY (General Interferometric
Analysis), en contraposición
con el TINTY (Traditional Interferometric
Analysis) método que
sólo es válido
en determinadas condiciones,
que muchas veces no se encuentran
en la práctica.
El cumplimiento con estas últimas
especificaciones asegura que
el método implementado
es válido para realizar
medidas en enlaces aéreos,
y en enlaces donde se hayan
intercalado amplificadores EDFA,
sin necesidad de interrumpir
los enlaces para realizar las
medidas.
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