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El mercado de las pantallas
de plasma se muestra inmejorable,
según prevén las
principales empresas del sector,
que han pronosticado un progresivo
crecimiento en las ventas de
los próximos años.
Los puntos clave de este incremento
de la demanda (que se duplicará
en dos años) son las
mayores prestaciones del producto
y sus precios cada vez más
reducidos.
Después
de más de cien años
de lento pero constante crecimiento,
la tecnología aplicada
a la TV ha iniciado una nueva
fase de rápida mejora,
tanto en comportamiento como
en versatilidad de producto.
Los métodos de comunicación
analógicos se están
transformando además
en sistemas digitales que aportan
menos ruido, facilitan la transmisión
de la señal de televisión
en alta definición, y
permiten a las TV mostrar imágenes
desde las más diversas
fuentes.
Así, según señala
un estudio reciente de la multinacional
Panasonic, el panorama actual
habla de cómo las clásicas
CRT o televisiones de tubo de
rayos catódicos se verán
remplazadas por las pantallas
planas de plasma (PDP) y por
las de cristal líquido
(LCD).
Muchos consideran que las pantallas
de plasma son sucesoras naturales
de las CRT: las PDP ofrecen
calidad de color y rápida
imagen en movimiento desde diferentes
puntos de vista.
Además de las prestaciones
de esta tipología de
displays, el reducido precio
al que se ofrece ha contribuido
a la aceleración del
incremento de demanda. Y esta
demanda, por su parte, ha dado
más confianza a los fabricantes,
que invierten en I+D, lo que
a su vez deriva en una bajada
de precios y una mejora en el
rendimiento del producto.
Influencia de la TDT
La empresa Panasonic prevé
que la demanda mundial de pantallas
de plasma se duplicará
en el plazo de dos años,
y estima que para este 2005
la demanda mundial de plasmas
será de cinco millones
de unidades, cifra que se incrementará
hasta los 10,4 millones en 2007.
En 2009, la demanda alcanzará
los 13,3 millones de unidades,
lo que supone un incremento
del 166% respecto a 2005.
Igualmente, la compañía
japonesa considera que la implantación
de la Televisión Digital
Terrestre será uno de
los factores clave para el futuro
crecimiento de las ventas de
plasmas.
En lo que concierne a las televisiones
de un tamaño igual o
mayor de 40”, los plasmas
alcanzarán el próximo
año un 45,6% de la cuota
del mercado, por un 45,9% que
concentrarán las clásicas
CRT. Las PDPs están preparadas
para un rápido crecimiento
y podría llegar a ser
la tecnología lider en
pantallas de más de 40
pulgadas (sobre todo en el segmento
de 40”-50”): según
las previsiones de Panasonic,
el 2007 será el primer
año en el que las televisiones
de plasma de 40” o más,
superen a las CRT con porcentajes
de 48% frente a un 38% respectivamente.
Europa: el mayor crecimiento
Otra de las compañías
líder en el desarrollo
de tecnología plasma,
Pioneer Electronics, presentó
el pasado mes de junio en Barcelona
la última generación
de este tipo de pantallas, que
mostrará en el marco
de la IFA 2005 (Berlín,
2-7 septiembre). Los modelos
PDP-506XDE y PDP-506FDE (50”),
PDP-436XDE y PDP-436FDE (43”),
son algunos de los nuevos productos
correspondientes a esta nueva
generación.
En la presentación de
estos productos a la prensa
se cifró en más
de tres millones el número
de unidades que se venderán
en 2005, y se aseguró
que esta cantidad se duplicaría
cada año, hasta alcanzar,
en 2009, los diez millones de
unidades. De éstos, aproximadamente
un 90% corresponderán
a pantallas de plasma, y Europa
será la zona mundial
que registrará el crecimiento
más pronunciado.
LCD
versus plasma
Las pantallas de LCD tienen
excelentes contraste y nitidez.
Además de visualmente
atractivos, son mucho más
económicos que los televisores
tradicionales. El ahorro de
energía puede suponer
hasta un 40% y su vida útil
es un 40% más larga.
El brillo de la imagen, uno
de sus puntos débiles,
se ha mejorado con la tecnología
TFT (thin-film transistor),
un transistor que alimenta cada
píxel de la pantalla
de forma separada.
A pesar de estas ventajas, el
plasma en incontestable en cuanto
a la calidad de imagen. Los
productos más avanzados
llegan a un nivel de contraste
hasta cinco veces más
grande que sus similares de
LCD. Destacan, igualmente, el
brillo y la resolución
de imagen, además de
su peso ligero (hasta cuatro
veces menos que una pantalla
convencional).
El panel de plasma está
compuesto por una serie de celdas,
conocidas como píxeles,
que están compuestas
a su vez por tres sub-píxeles:
rojo, verde y azul. El gas en
su estado plasma es tratado
para reaccionar con el fósforo
en cada uno de estos apartados
y producir así luz coloreada
RGB (red, green, blue). Para
conseguir una mayor gama de
colores, cada sub-píxel
está controlado por electrónica
de muy alta tecnología,
y obtener así unos 16
millones de colores diferentes.
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