Nanotec electrónica, el ejemplo español



Nanotec Electrónica es la única empresa española, de la veintena que existe en el mundo, capaz de desarrollar herramientas con las que estudiar y manipular superficies a escala nanométrica. Su directora de investigación, la doctora Adriana Gil, nos acerca a la realidad de una empresa dedicada al diseño, construcción y desarrollo de Microscopios de Proximidad (SPM) con los que explorar el mundo nanoscópico.


Electrónica &Comunicaciones: ¿Qué entiende por Nanotecnología?
Adriana Gil:
Podría definirse como la tecnología basada en el dominio de las propiedades de los materiales a escala del nanómetro. Para el éxito y desarrollo de la nanotecnología es necesario entender el origen de estas propiedades. Puede implicar simples mejoras en ciertos procesos o productos, pero además traerá ideas completamente nuevas.

E&C: ¿Cuál es la situación actual de la nanotecnología en España?
A.G.:
Actualmente se está realizando un gran esfuerzo en esta área, a la vez que se están invirtiendo grandes sumas de dinero. No obstante, conviene distinguir dos fases de desarrollo: por un lado la parte que aun está en los laboratorios de investigación y por otra la parte la que ya está dentro de la industria y, por lo tanto, en el mercado. En el primero de los casos, en la investigación, puede considerarse que nuestro país está en buena posición; existen un gran número de laboratorios especializados en distintos campos, como la nanoelectrónica, nanomagnetismo o materiales nanoestructurados, por poner solo unos ejemplos, que compiten a nivel mundial. Sin embargo, en el campo industrial, como es lógico por otra parte, va por detrás de este campo incorporando ciertos procesos y materiales.

E&C: Se ha hablado de las múltiples posibilidades que puede ofrecer la nanotecnología ¿cuáles son sus principales aplicaciones?
A.G.:
La posibilidad que brinda la nanotecnología de diseñar las propiedades de los materiales hace que el potencial de aplicaciones sea enorme. Se habla de computación cuántica, nuevos sistemas de almacenamiento de información, nuevas arquitecturas para los chips (pasando a las tres dimensiones gracias a diversas técnicas, hoy en día todavía en pruebas)... También, y dentro de la electrónica molecular, se está desarrollando la posibilidad de usar nanotubos de carbono u otro tipo de moléculas orgánicas par la construcción de circuitos electrónicos con mejores prestaciones. Otros campos que se beneficiarán de los desarrollos de la nanotecnología son por ejemplo la optoeléctronica, la industria de catalizadores, pilas de combustible, biotecnología...
Por ahora hay aplicaciones que ya pueden encontrarse en el mercado, por ejemplo en la industria de los recubrimientos o en la cosmética, donde se están incorporando nanopartículas para aumentar la eficacia de los productos, o el sector de componentes de automoción donde se consiguen que éstos sean más ligeros y resistentes.

E&C:¿Qué ofrece en estos momentos Nanotec?
A.G.:
En nuestro caso, desarrollamos, fabricamos y vendemos herramientas capaces de estudiar y manipular las superficies a escala nanométrica (microscopios de fuerzas). Somos una spin-off de la Universidad Autónoma de Madrid y, de la veintena de empresas que hay en el mundo capaces de hacer este tipo de desarrollos, somos la única española. Nuestros proyectos actuales se sitúan en colaboración con investigadores o empresas que buscan resolver un problema a escala nanométrica y para ello necesitan un microscopio de altísimas prestaciones. Nosotros desarrollamos la herramienta que precisan para poder medir corrientes en nanocircuitos, rugosidad en micro-nano granos o densidad de almacenamiento magnético en microestructuras.