Toni Rodríguez i
Carreño. Bagul S.L.
Controlar
un electrodoméstico mediante
un mando a distancia por infrarrojos
es tan común como hacerlo
mediante radiofrecuencia. No
obstante, el empleo de infrarrojos
(I.R.) como automatismo enfocado
a la conexión y desconexión
de múltiples cargas,
en lugar de radiofrecuencia
(R.F.), no es tan habitual,
y su implantación no
responde únicamente a
un capricho en la selección
de una u otra tecnología.
De hecho, el resultado de emplear
I.R. arroja ciertos beneficios
en numerosas aplicaciones, como
controlar distintos dispositivos
o cargas con un emisor de un
solo canal, activando únicamente
sobre los que se apunte. En
cambio, un sistema de R.F. activaría
todas las salidas al mismo tiempo,
o exigiría de un emisor
tantos canales como receptores
independientes a controlar.
Este ejemplo se visualiza claramente
en una vivienda con diferentes
habitaciones y cada una con
distintas persianas automatizadas.
Mientras que con R.F. el resultado
del emisor sería igual
a la suma de todas las persianas
de la casa, un sistema de I.R.
no requeriría más
que un canal para toda la vivienda,
debido a la direccionabilidad
de la transmisión de
datos sobre cada automatismo.
Existen muchas otras aplicaciones
de control remoto, donde los
I.R. suponen la solución
más viable, incluso donde
se requiera el control de múltiples
salidas.
Escasez
de dispositivos I.R. en el mercado
En el mercado no existen demasiados
productos I.R. destinados a
estas aplicaciones, no obstante,
entre estos destaca una gama
competitiva de la marca Cebek.
Fadisel, a través de
su marca de módulos electrónicos
presenta un sistema dimensionado
por dos emisores y dos receptores,
de cuatro y ocho canales respectivamente.
Los emisores se suministran
en un mando con caja de pvc
negra y teclado de lexán.
Incluyen en su interior la pila
de 12 V, tensión con
la que se alimenta el dispositivo.
Tanto la referencia de 4 canales,
TL-70, como el modelo de ocho,
TL-71, ofrece una cobertura
máxima de trabajo de
4,5 metros, disponiendo de funciones
específicas para eliminar
cualquier interferencia producida
por la luz solar.
Los dos receptores únicamente
se diferencian entre sí
en el número de canales
máximo que pueden controlar:
El TL-72, cuatro y el TL-73,
ocho, con idénticas funciones
y prestaciones, salvo el consumo
y medidas del circuito, obviamente
distintos para ambos circuitos.
Se suministran como tarjeta
de electrónica lista
para ser instalada en cualquier
dispositivo, armario o caja,
con cuatro puntos de sujeción
o por fijación a Carril-Din,
mediante los adaptadores de
Cebek.
Cada canal o salida monta un
relé con una capacidad
máxima de conmutación
de 250 V./5 A. Potencia suficiente
para controlar un amplio abanico
de cargas, ahorrando el uso
de contactores o relés
intermedios.
La gran ventaja de estos circuitos
reside en las prestaciones de
los receptores, donde cada salida
puede ser programada independientemente
para un funcionamiento monoestable,
biestable o temporizado, lo
que habilita un número
aún mayor de funcionalidades.
El comportamiento monoestable
mantiene la salida activada
únicamente mientras se
conserva presionada la tecla
del emisor. En biestable, la
salida responde como un interruptor,
cada pulsación en la
tecla del emisor la activa o
desactiva alternativamente.
El funcionamiento temporizado
permite que la salida, una vez
activada, se desconecte automáticamente
tras consumir el tiempo exacto
con el que fue programada. Ambos
receptores admiten una temporización
mínima de 1 segundo y
máxima de 2 minutos.
El TL-72 y TL-72, a su vez,
incorporan entrada de Reset
para forzar la desconexión
de todas las salidas y dispone
de una salida de comunicación
que permite aumentar hasta un
máximo de 255 las salidas
que el sistema podría
controlar.
Descripción del
sistema
La elección del mando
emisor normalmente se corresponderá
con el número de salidas
que proporciona el receptor.
No obstante, los cuatro módulos
son compatibles entre sí,
por lo que por ejemplo podríamos
utilizar un emisor de 8 canales
TL-71 para controlar un solo
receptor de cuatro canales,
(TL-72), y así se provee
una futura ampliación.
En nuestro ensayo, escogemos
estas referencias, más
un módulo de ampliación
TL-78 a fin de probar las opciones
de ampliación del sistema
que incorpora el receptor.
El emisor no requiere montaje,
instalación o configuración
alguna. De fábrica se
incluye la pila interior, (12
V tipo A23), por lo que desde
un principio puede operarse
sin más con él.
Las instrucciones aconsejan
las reglas básicas de
una comunicación mediante
infrarrojos, en la que debe
existir una confrontación
visual entre el diodo emisor
y el sensor del receptor, y
con la puede jugarse con el
rebote sobre paredes o grandes
superficies, la misma lógica
de funcionamiento que emplearíamos
en el control de un televisor
o cualquier otro dispositivo
multimedia.
El receptor es el que precisa
una mayor atención. En
primer lugar debe alimentarse
el circuito mediante una tensión
estabilizada de 12 V. C.C. para
un consumo máximo de
240 mA.
El dispositivo incorpora además
otras entradas, como Enter,
Reset, Select. Su función
es la programación del
funcionamiento individual de
cada salida, por lo que puede
optarse por la instalación
de pulsadores externos, o por
su control mediante una señal
TTL de 5 V. La correspondiente
entrada se activa al cerrar
el contacto respecto al común
de la placa, o al ponerla a
nivel bajo si se controla con
la señal TTL.
Programación
Cuando se mantiene cerrada o
activada Select durante un mínimo
de 5 segundos, el receptor pasa
al modo programación
y se desvincula del emisor,
sin prestar atención
a ninguna orden que éste
emita.
Al acceder al modo de programación
se hace visible la iluminación
de un led expreso y queda seleccionada,
mediante su conexión,
la primera salida. Debe procederse
entonces a la introducción
de los parámetros de
programación. Estos se
obtienen de la combinación
que adquieran los 4 microrrupotores
del dip incorporado en la placa,
asignando el funcionamiento
monoestable, biestable o temporizado
que obtendrá la salida.
Como se observa en la tabla,
existen cuatro opciones de temporización.
Aunque, finalmente, es el ajuste
sobre el potenciómetro
que incorpora el circuito el
que seleccionará el valor
exacto para un funcionamiento
temporizado; los márgenes
mínimo y máximo
quedan establecidos por la elección
de una de las cuatro escalas
proporcionadas por el Dip.El
proceso de grabación
de la configuración de
la salida concluye al activar
la entrada Enter. Donde la selección
realizada queda almacenada en
la memoria del circuito. La
selección del resto de
los canales se realiza por cada
activación de Select.
Así, rotativamente se
conectan una después
de la otra las diferentes salidas
y puede repetirse el proceso
de programación individualmente.
Al llegar a la última
salida, si se dispone de una
paca de ampliación, el
control pasará a la primera
salida de la siguiente placa,
y al llegar a la última
de ésta, el sistema retornará
al primer circuito.
La salida del modo de programación
no se produce hasta que la entrada
de Reset es cerrada, momento
en el que el circuito retorna
a su estado de trabajo estándar
como receptor, aplicando a cada
salida los cambios realizados.
Como receptor, el circuito atiende
a las órdenes recibidas
desde el emisor, activando las
salidas correspondientes y el
modo en que fueron programadas.
No obstante, el sistema permite
realizar un reset, o apagado
inmediato, de todas las salidas
desde el control local de los
receptores. En estos, la entrada
de Reset, mientras se conserve
cerrada, mantendrá desconectadas
todas las salidas, independientemente
de que el emisor aún
esté enviando una orden.
Conclusiones
El sistema ofrece todas las
ventajas del empleo de infrarrojos
en el control de cargas remotas
con la máxima eficiencia,
destacando su respuesta aún
en condiciones de luz solar
directa.
El mando emisor no tiene un
tamaño excesivamente
reducido y se aproxima más
a un mando multimedia que aun
telemando típico de garaje,
aunque el tacto de las teclas
es agradable y robusto.
La gran polivalencia que ofrecen
las salidas al poder ser programadas
individualmente en cualquier
modo de funcionamiento, sorprende
y cubre cualquier requerimiento.
Además, el sistema de
programación es rápido,
intuitivo y fácil, cualidad
que se aprecia doblemente en
no precisarse la conexión
de un ordenador para llevarla
a cabo.
Destacar también las
prestaciones adicionales, como
las salidas de comunicación
de cada placa que permitirían
dimensionar el sistema hasta
un máximo de 256 canales.
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