María
del Mar Villarrubia. Ingeniera
de I+D. Premo RFID Components.
Las
frecuencias de sonido para los
seres humanos están comprendidas
entre los 20 y los 20.000 Hz.
Los 125 kHz está en rango
audible de los murciélagos,
pero este artículo no
trata sobre ellos. Los 125 kHz
pertenece al rango de Baja Frecuencia
dentro de una clasificación
común de las frecuencias
en RFID (Radio-Frequency Identification,
Identificación por Radio-Frecuencia):
- Baja Frecuencia (30 a 300
kHz)
- Alta Frecuencia o Radio frecuencia
(3 a 30 MHz )
- Hiperfrecuencia (300 MHz a
3 GHz)
- Microondas (más de
3 GHz).
125 kHz es una frecuencia apta
para las aplicaciones RFID clasificadas
dentro del rango de frecuencias
mundial ISM (Industrial-Scientific-Medical,
Industrial-Científico-Médico).
RFID es un método de
intercambio inalámbrico
de datos que usa el campo electromagnético
como medio de transmisión.
El uso de RFID en aplicaciones
de seguimiento y acceso apareció
por primera ver durante los
años 80. Rápidamente
llamó la atención
debido a su capacidad para seguir
la trayectoria de objetos en
movimiento.
Un sistema RFID siempre consta
de dos elementos: el transponedor,
que se encuentra en el objeto
a identificar, y el transmisor
de interrogación o lector,
el cual, dependiendo de la tecnología
y el diseño utilizados,
puede ser un dispositivo de
lectura o de escritura.
El transponedor (tag) consta
habitualmente de un elemento
acoplador y un microchip electrónico
que procesa los datos transmitidos
y/o leídos en la comunicación
lector-transponedor.
Por lo general, un lector contiene
un módulo de radiofrecuencia
(trasmisor y receptor), una
unidad de control y una antena.
Envía ondas electromagnéticas
a través de una corriente
alterna que pasa por la antena
del lector. La antena del tag
está sintonizada para
recibir estas ondas.
Un tag pasivo RFID aspira potencia
del campo creado por el lector
y lo usa para hacer funcionar
los circuitos del microchip.
El chip modula entonces las
ondas que el tag envía
de vuelta al lector y este convierte
las nuevas ondas en datos digitales.
Cuando el transponedor no se
encuentra dentro de la zona
de interrogación de un
lector, es totalmente pasivo.
El transponedor sólo
se activa al estar dentro de
la zona de interrogación
de un lector. Del mismo modo,
la antena del lector puede detectar
la absorción del campo
magnético por la unidad
del transponedor sintonizado,
gracias a la caída de
voltaje de su antena.
Potencia
interna de los tag activos
Por otro lado, los tags activos
RFID poseen una fuente de potencia
interna, y pueden tener rangos
más grandes y memorias
mayores que los tags pasivos;
además de la capacidad
para almacenar información
adicional enviada por el transceptor.
Mientras las ventajas en coste
de los tags pasivos sobre los
activos son significantes, otros
factores como la precisión,
el rendimiento en ciertos ambientes
como alrededor del agua o del
metal, y la fiabilidad, hacen
hoy en día muy común
el uso de tags activos.
Los sistemas RFID de 125 kHz
funcionan usando acoplamiento
inductivo. La tasa de absorción
específica (damping,
amortiguamiento) para el agua
o sustancias no conductoras
a 125 kHz es más baja
en un factor de 100.000 que
la correspondiente a 1 GHz.
Por tanto casi no hay ni absorción
ni amortiguamiento. Ofrece también
mejor penetración en
los objetos. La potencia que
puede ser transmitida por acoplamiento
inductivo es muy baja y depende
de la distancia entre el transponedor
y el lector. La potencia proporcionada
nunca es suficiente para dotar
al transponedor de suficiente
energía para operar un
microchip. Los sistemas de rango
largo poseen por tanto una batería
auxiliar.
Los
tags RFID de baja (LF: 125 -
134.2 kHz and 140 - 148.5 kHz)
y alta frecuencia (HF: 13.56
MHz) se pueden usar en todo
el mundo sin licencia.
Actualmente, algunos de los
principales usos de los sistemas
de 125 kHz son:
1. TPMS
para automóvil (Tyre
Pressure Monitoring System,
Sistema de vigilancia de presión
en neumáticos)
La funcionalidad básica
de un TPMS es controlar el aumento
de presión y temperatura
en los neumáticos. La
mayoría de los TPMS están
fijados a la válvula.
El transponedor, funcionando
a 125 kHZ, define en todo momento
la posición de la válvula
y actúa como dispositivo
de despertador para permitir
operaciones de transmisión
de la información detectada
por los sensores y la cual es
emitida a 433 MHz a través
de una antena (figura 1).
En esta aplicación hace
falta que la bobina del transponedor
tenga alta sensibilidad y estabilidad
en un amplio margen de temperaturas
que van desde -40†C hasta +125†C.
De acuerdo con la oficina federal
de estadísticas en Alemania,
los neumáticos defectuosos
causan alrededor del 30% de
todos los accidentes, provocados
por fallos técnicos.
El análisis de accidentes
sugiere que, asumiendo que la
flota total de coches dispusiera
de sistemas inteligentes de
neumáticos, la disminución
en el número de accidentes
mortales podría ser de
al menos un 10%. Como respuesta
a los accidentes mortales relacionados
con Ford Explorers equipados
con neumáticos Firestone,
se propuso una ley para aumentar
la seguridad del consumidor
a través de mandatos
asignados a la National Highway
Traffic Safety Administration
(Administración de seguridad
del tráfico de las autopistas
nacionales, NHTSA) de Estados
Unidos. De acuerdo con esta
ley, en el 2008 todos los coches
fabricados y vendidos en este
país deberán incluir
un sistema de seguridad TPMS
como estándar.
2. RKES
para automóvil (Remote
Keyless Entry System, Sistema
de entrada a control remoto
sin llave)
Muchos vehículos ya están
equipados con un RKE, que habitualmente
emplea un transponedor encriptado
y un chip controlador (o un
ASIC, circuito integrado para
aplicación específica)
(figura 2). Cuando se presiona
un botón RKE, el controlador
genera un código alternante
que se transmite al vehículo
y el protocolo del proceso de
comunicaciones entre la antena
del lector y la llave comienza.
La antena del lector se encuentra
en la manilla de las puertas
conectado a la estación
motriz, generando el campo magnético
en el cual será detectada
la llegada de la unidad del
transponedor situada en el interior
de la llave a una distancia
de alrededor de 3.5 m del coche.
Esta aplicación requiere
que la bobina del transponedor
tenga una sensibilidad muy alta
y gran estabilidad, dentro del
rango de temperaturas que va
desde -40†C hasta +85†C, y un
rendimiento mecánico
muy bueno en impacto en la caída
y sus efectos de esfuerzo derivados.
3. Inmovilizador
de automóvil antirrobo
En los años noventa,
las estadísticas mostraron
que los vehículos Ford
dotados con el sistema inmovilizador
antirrobo basado en RFID eran
robados menos frecuentemente
que el resto de coches sin esta
tecnología. Lo que comenzó
en 1994 con el Ford Escort en
Europa ahora será instalado
en más del 90% de vehículos
de la compañía
hacia el 2004.
Es más, el inmovilizador
antirrobo RFID pasivo se ha
convertido en el estándar
para los sistemas de seguridad
de los automóviles. Otras
compañías internacionales
tales como Chrysler, Hyundai,
Mitsubishi, Mercedes, Toyota
y Nissan han adoptado la tecnología,
y se estima que dos tercios
de los vehículos nuevos
que se fabrican hoy usan inmovilizadores
activos por RFID. En la actualidad,
las compañías
de seguros en Europa ofrecen
incentivos a los conductores
con sistemas inmovilizador antirrobo.
Para la inmovilización
el vehículo envía
un desafío al transponedor
y verifica que la respuesta
funcione con diferentes cripto-algoritmos.
Si el protocolo de comunicaciones
entre el lector (generalmente
una bobina de aire situada alrededor
de la ranura de llave) y la
llave es correcto, se lanza
el encendido del coche.
Habitualmente el inmovilizador
electrónico y el sistema
de bloqueo de puertas están
integrados en el mismo transponedor
en la llave de encendido. En
este transponedor que está
dentro del keyfob, se requieren
las mismas prestaciones que
en una aplicación RKES.
4. Logística
y acceso remoto
Los ambientes metálicos
requieren de mayor potencia
de penetración y por
tanto aplicaciones de frecuencias
bajas. Los transponedores también
tienen una capacidad de almacenamiento
mucho mayor que los códigos
de barras (figura 3). Por lo
tanto se puede añadir
información adicional
a los objetos seguidos. Los
datos del transponedor se pueden
cambiar a voluntad, y se pueden
usar mecanismos de seguridad
(autenticación) para
prevenir escritura o lectura
de los datos almacenados sin
autorización.
5.Identificación
animal
De hecho esta aplicación
es una de las más experimentadas
en RFID. Desarrollada especialmente
para el control de tránsito
de animales (también
aplicaciones internas para alimentación
automática y cálculo
de la productividad) los procedimientos
para transmisión y codificación
están proporcionados
por estándares ISO de
1996.
Varias poblaciones de animales
han sido seguidas, controladas
e identificadas con un transponedor:
desde mascotas hasta vacas,
salmones o insectos.
En esta aplicación el
transponedor (figura 4) se puede
colocar debajo de la piel del
animal llamándose en
este caso transponedor de vidrio,
en una clase de pendiente (etiqueta
de oído) dentro de una
píldora en el primer
estómago o alrededor
del cuello en un collar.
La sensibilidad y las dimensiones
reducidas son las características
más valoradas en la bobina
del transponedor.
La frecuencia de trabajo de
estos sistemas RFID es de 134.2
kHz pero debido a su proximidad
a los 125 kHz se incluyó
en este listado.
6. Nuevos
usos revolucionarios
Combinado con los sensores para
hacer un seguimiento de las
funciones corporales, el dispositivo
Digital Angel podría
proporcionar seguimiento para
pacientes. El departamento de
policía de la ciudad
de México ha implantado
a alrededor de 170 de sus oficiales
de policía el Verichip,
que permite el acceso a las
bases de datos policiales y
posiblemente rastrearles en
caso de secuestro. Una discoteca
en Barcelona usa un Verichip
implantable para identificar
a sus clientes VIP, quienes
a su vez lo usan para pagar
las bebidas con descuento.
El futuro más cercano
abre posibilidades infinitas
de aplicación para la
tecnología de los transponedores.
Las actuales líneas de
desarrollo en los transponedores
están encaminadas a reducir
el tamaño del transponedor
al mismo tiempo que se incrementa
la sensibilidad del mismo y
se aumenta la distancia de lectura
y el rendimiento energético.
El Grupo Premo, con más
de 40 años de experiencia
en el sector de los componentes
inductivos, se ha convertido
en los últimos años,
a través de su división
de Componentes RFID, en el líder
mundial para las aplicaciones
RFID de baja frecuencia en automóvil.
| Taller
sobre RFID en red: Sistemas
y servicios |
La sede de la Unión
Internacional de Telecomunicaciones,
ubicada en Ginebra, será
el lugar donde se celebrará,
los próximos 14 y
15 de febrero, un taller
para examinar las normas
sobre identificación
de radiofrecuencias.
Según explica la
asociación, los analistas
predicen que la RFID revolucionará
varias esferas industriales,
entre otras, la gestión
de la cadena de oferta,
la seguridad y los servicios
de telecomunicaciones móviles.
Asimismo, se espera que
la RFID desempeñe
un importante papel para
convertir en realidad la
sociedad de red ubicua.
Todo esto contribuirá
a crear una demanda de redes
de telecomunicaciones que
no se ha cuantificado aún.
Actualmente, el mercado
de normas RFID se encuentra
sumamente fragmentado, ya
que si bien existen normas
aplicables a un número
limitado de campos de aplicación,
así como normas para
sistemas semipatentados
y patentados, no hay aún
normas mundiales sobre múltiples
aplicaciones RFID en lo
que concierne, entre otras
cosas, a: formatos de datos,
compatibilidad, interoperabilidad,
problemas de interferencia,
protección de la
información personal,
autentificación,
gestión de claves,
etc.
Este taller servirá
para investigar el mercado
en términos de normalización
e identificar nuevas esferas
de trabajo. Además
empezará a estudiarse
la preparación de
un conjunto de directrices
de normalización
y a proponer un punto de
partida para la coordinación
del trabajo futuro. |
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