Energía solar térmica para aplicaciones industriales



El Gobierno aprobó recientemente el Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010 en el que se identifica un nuevo objetivo de energía solar térmica, incrementando la superficie instalada en 4,2 millones de m2 en el periodo. De esta forma, a finales del 2010 España habrá alcanzado la cifra de 4,9 millones de m2 de superficie de captación instalada (3.430 MW).


Las aplicaciones industriales con energía solar térmica pueden constituir una contribución importante para crecer tecnológicamente, en volumen de trabajo y en competitividad. Para ello el PER prevé desbloquear la situación actual del mercado y conseguir un crecimiento significativo de las aplicaciones industriales de la energía solar térmica, estableciendo incentivos para la realización de proyectos innovadores desde el punto de vista técnico.
Las medidas que se plantean están dirigidas a salvar las barreras de carácter económico, tecnológico, normativo y social. Para este tipo de instalaciones (que no estarán afectadas por la influencia directa del Código Técnico de la Edificación, ni en general por las Ordenanzas Solares Municipales), serán de plena aplicación los apoyos públicos previstos a la inversión que ascienden a 348 millones de euros durante el periodo de influencia del PER. Para el año 2006 la asignación de fondos estatales es de 18 millones de euros que serán gestionados conjuntamente con las diferentes comunidades autónomas mediante los convenios correspondientes.
Desde el punto de vista técnico, estas aplicaciones de aprovechamiento de la energía solar térmica en la industria tienen gran potencial de desarrollo, especialmente cuando se trabaja a temperaturas similares a las del agua caliente sanitaria, o bien para precalentar agua de proceso y luego alcanzar la temperatura necesaria por otros medios.
Los elementos y diseño para esta utilización pueden ser los mismos que para agua caliente sanitaria. Con los colectores solares de alto rendimiento se puede producir calor a temperaturas de hasta 150†C con un rendimiento excelente. El calor a estas temperaturas es necesario en muchos procesos industriales como los siguientes: generación de vapor, lavado, secado, destilación, esterilización, pasteurización...
Procesos especialmente indicados son, por ejemplo, el calentamiento de baños líquidos para ciclos de lavado, tintado, tratamientos químicos, calentamiento de aire en fases de secado, generación de vapor de baja presión para usos diversos, etc.
La producción de frío mediante máquinas de absorción y otros equipos térmicos es otro gran campo de aplicaciones, con la ventaja añadida de la coincidencia del máximo de la demanda con el máximo de la insolación.
A partir de diversos análisis realizados en diferentes países de nuestro entorno (Fuente: “Calor solar para procesos industriales” IDAE, 2001) se llega a las siguientes conclusiones generales en cuanto a procesos industriales que plantean demandas de calor de hasta 200†C:
• Alrededor del 50% de la demanda de calor industrial se realiza a temperaturas en la gama baja (<60†C), media (60†C-150†C) y media-alta (150†C-250†C).
• El porcentaje de la demanda energética en forma de calor en la gama de temperaturas media y media-alta es especialmente elevado en las industrias química, alimentaria, papelera y textil. Estas industrias, durante más del 50% del proceso total necesitan temperaturas de hasta 200†C.
• La mayor demanda de calor se produce en las industrias química, papelera, alimentaria y textil.
• En el ratio entre 100 y 200 †C la mayor parte del calor para procesos se utiliza en las industrias alimentaria, textil y química para aplicaciones tan diversas como el secado, la cocción, la limpieza, la extracción y muchos otros.
(Fuente: IDEA, Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía)