Sistemas de alimentación ininterrumpida: nadie puede escapar

 

Karmelo Arbina, Director Nacional de Ventas de Unitek Power


En pleno siglo XXI es sorprenderte descubrir como, casi cada día, alguna zona de España se queda sin suministro eléctrico.
En invierno a causa de las fuertes nevadas, vientos, lluvia o en el verano motivado por el aumento de la demanda de energía, la red eléctrica sufre interrupciones. Puede afirmarse que los factores ambientales son una causa muy importante de fallos en el suministro eléctrico, pero también los micro cortes, subidas de tensión que prácticamente no percibimos y perjudican la forma de trabajar de nuestros equipos eléctricos y electrónicos.
Hace más de 50 años que comenzó una solución alternativa a los problemas que se generan en el suministro eléctrico; esta solución se denominó SAI, Sistema de Alimentación Ininterrumpida. En líneas generales se trata de un aparato electrónico cuya tecnología permite estabilizar la corriente eléctrica que nos llega y en caso de corte total sirve para darnos una autonomía para proteger los datos y el equipo.
Sus funciones básicas son:
• Filtrar los ruidos o interferencias en la señal eléctrica, gracias a su estabilizador.
• Regular la tensión (eliminando sobre tensiones y caídas).
• Compensar los micro cortes y los cortes de tensión.
• Proveer la autonomía necesaria para salvar los datos y apagar correctamente el equipo.
• Cierre automático de los programas gracias al software de comunicación suministrado gratuitamente.
Ante la caída de rayos que provoca sobretensiones, la red eléctrica no es la única afectada, por ese motivo la mayoría de los SAIs llevan tomas RJ11 y RJ45 para la protección de la línea de teléfono, fax, módem y ADSL.
Los SAIs se comunican con el equipo a través de un software y la conexión por USB o RS232. De esta forma se procede al guardado automático de los ficheros y al cerrado de los programas que se estén utilizando cuando se produce el corte de luz.

Según su tecnología
En cuanto a los tipos de tecnología que existen actualmente en el mercado, destacan:
- OFF-LINE: Los SAIs con este tipo de tecnología no estabilizan ni regulan la corriente, su única función es medir constantemente la tensión de entrada y salida de tal que forma que cuando se sale de unos márgenes establecidos el SAI pasa directamente a modo batería. Con esta tecnología se obtiene una protección mínima para el equipo conectado.
- IN-LINE: Con esta tecnología los SAIs disponen de un regulador de corriente que la aumenta o disminuye cuando se sale de unos límites establecidos sin tener que pasar al estado baterías constantemente, evitando el consiguiente deterioro que eso genera en la tecnología OFF-LINE. Esta tecnología ofrece un tiempo de conmutación, interrupción del seguimiento eléctrico, de unos milisegundos, prácticamente imperceptible para la mayoría de los equipos eléctricos pero muy destructivo para equipos muy sensibles. La onda que genera esta tecnología es cuadrada. Los equipos más adecuados para ser protegidos por este tipo de SAIs son ordenadores personales de uso personal o profesional, servidores de PYMES.
- ON-LINE: Los SAIs que disponen de este tipo de tecnología constan de un estabilizador de corriente que mantiene estable la tensión de salida generando una onda senoidal pura en todo momento. Los modelos monoconversión tienen un pequeño tiempo de conmutación. En el caso de la doble conversión el tiempo de conmutación es nulo. Este es el tipo de tecnología de todos los SAIs de alta capacidad y está especialmente recomendado para equipos muy sensibles que no pueden permitirse ningún fallo: equipos médicos, de precisión, maquinaria industrial, centros de control remoto de conducciones, centralitas de comunicaciones, radios, televisiones...
Prácticamente todos los SAIs de gama baja y media sirven para entradas monofásicas y salidas también monofásicas, pero en equipos de mayores potencias existen configuraciones que combinan entradas monofásicas con salidas trifásicas o bien entradas y salidas trifásicas. Útiles en función de las instalaciones eléctricas con las que se cuente.

Mercado emergente
Actualmente los SAIs empiezan a convertirse en un periférico más en el mundo informático, es decir, no son ya productos tan inusuales. Su evolución y la creciente demanda que ha traído consigo han hecho que la oferta de SAIs aumente considerablemente en los últimos años, y con ella, el total del mercado. Así, en el 2005 la cifra de ventas alcanzó los 85 millones de euros.
Una de las consecuencias de este crecimiento y de lo rentable del mercado ha sido la entrada de numerosos competidores en el sector, aunque este hecho no preocupa especialmente a los fabricantes más consolidados. La calidad de los productos, los servios post venta, las garantías in situ, el seguro sobre los equipos conectados, el respaldo de equipos técnicos cualificados... son prestaciones contra las que este tipo de productos no puede competir.
En cuanto al mercado europeo de los SAIs, está encabezado por el alemán, principal país consumidor, que registra una facturación aproximada de 300 millones de euros en 2005, por delante de Reino Unido y Francia.
La principal demanda de estos productos históricamente provenía de grandes fábricas con costosos y sensibles equipos que se debían proteger (hospitales, estaciones de control remoto, empresas dedicas a las telecomunicaciones...), pero en la actualidad se han sumado a esta demanda todas las PYMES. Ninguna empresa puede permitirse el lujo de perder la más mínima información, de incurrir en coste de reemplazo; por ello en prácticamente todos los servidores se instala un SAI.
La necesidad de protección de los aparatos tecnológicos ha aumentado en los últimos años movidos por la concienciación de la importancia de la seguridad de la información que se maneja y por el elevado coste de estos nuevos equipos cuya protección resulta imprescindible. Pero el crecimiento del mercado de los SAIs no está solo relacionado con los avances tecnológicos o con el número de aparatos a proteger, sino con la concienciación del consumidor de la necesidad de los mismos.

Coste, tamaño y diseño
La tónica de la evolución de los SAIs y el futuro que les depara está marcado por tres factores fundamentales: el menor coste, menor tamaño y un diseño más atractivo.
Desde sus inicios con grandes carcasas y costosas fabricaciones, los SAIs se han ido perfeccionando y ajustando cada vez más a las demandas de los consumidores. En el caso de las bajas potencias (hasta 2600VA) la estética del producto se ha convertido en un factor importante, a parte de la reducción de los tamaños. Por eso los fabricantes tienden a poner en sus productos pantallas que se iluminan, colores atractivos diseños novedosos... En potencias superiores (10 KVA), la reducción del tamaño también ha sido un reto para los fabricantes, llegando a conseguir productos de 9 cm de grosor.
No solo el tamaño y la estética han sido los retos, la flexibilidad en las capacidades de protección de los equipos se han conseguido a través de la tecnología modular, lo que abarata el coste y asegura la protección a medida que crecen las necesidades de cada empresa.
Los avances en estos productos llegan hasta tal punto que podemos recibir información en nuestros teléfonos móviles del estado de un SAI que se encuentra a kilómetros, lo que permite controlar en todo momento su correcto funcionamiento.
Mercado dinámico, en crecimiento y muy competitivo. De esta manera podría resumirse la situación actual de un ya no tan desconocido SAI que se ha introducido en nuestra vidas con fuerza y del que no vamos a poder escapar.