|
En
la actualidad, los centros de
datos, operaciones en red o
las instalaciones de web hosting
son muy diferentes a los existentes
hace unos años. Servidores
de tipo Blade más pequeños,
rápidos y potentes, interruptores
y otros componentes electrónicos
se instalan en espacios cada
vez más reducidos. Así,
equipos que solían llenar
un local entero están
actualmente ubicados en un único
bastidor, concentrando una potencia
extrema y grandes cantidades
caloríficas. Este aumento
de la densidad conduce a una
generación mayor de calor,
que premia a las soluciones
de enfriamiento para aplicaciones
críticas capaces de evitar
las sobrecargas térmicas
y de mantener los equipos encendidos
y en funcionamiento, tal y como
lo presenta la compañía
Emerson Network Power.
Hoy
en día, la capacidad
de las empresas para desarrollar
su negocio está estrictamente
supeditada a la garantía
del buen funcionamiento de sus
infraestructuras de tecnologías
de la información (TI)
que soportan las operaciones
de sus comunicaciones de red
y de sus aplicaciones. De hecho,
en los últimos años,
los centros de procesamiento
de datos (CPDs) han sufrido
un importante proceso de crecimiento
que les ha obligado a reconfigurar
sus arquitecturas debido, principalmente,
al crecimiento exponencial de
la capacidad de procesamiento
de los microprocesadores.
De esta forma, los criterios
sobre los que están siendo
rediseñados los nuevos
CPDs, tienen ciertas características:
centralización (concentración
de servidores en un solo lugar),
consolidación (concentración
de aplicaciones similares en
las mismas máquinas),
integración de datos
(integración de diferentes
formatos de datos en una única
plataforma) e integración
de aplicación (consolidación
de servidores dedicados a tareas
idénticas).
Los puntos clave que han permitido
esta evolución tan significativa
dentro de los CPDs han sido,
entre otros, la gran difusión
de los servidores blade, la
consolidación de las
configuraciones en rack, la
introducción de procesadores
dual core, la virtualización
de los servidores, así
como la evolución de
las compañías
hacia el concepto “on
demand”
Está claro que esta revolución
provoca un gran número
de nuevas situaciones críticas
que deben llevar a proteger
los niveles de funcionamiento
de los nuevos CPDs. En otras
palabras, asegurar la capacidad
de mantener la continuidad crítica
del negocio de las empresas.
Servidores Blade
Un ejemplo de ello son los sistemas
de procesamiento de alta densidad,
como los servidores Blade, que
generan una carga térmica
muy superior a la producida
por los CPDs tradicionales.
En ellos la disipación
del calor se ha convertido en
un factor clave que afecta al
funcionamiento y a la fiabilidad
de los entornos de procesamiento
de datos. Así, y de acuerdo
con el informe “Procesamiento
de datos en entornos de Alta
Densidad”, elaborado por
el Instituto Uptime (Figura
1), el incremento de la generación
de calor en los nuevos sistemas
de procesamiento de datos (vatios
por metro cuadrado) va a continuar.
Tan sólo pensemos que,
mientras un centro de datos
tradicional tiene una carga
térmica de entre 1 y
2 kW por metro cuadrado, un
rack que incorpore seis servidores
blade puede alcanzar una carga
térmica de ¡24
kW en 0.7 metros cuadrados!
Es evidente, por lo tanto, que
la carga de calor que tiene
que disiparse en la actualidad
no puede gestionarse con las
soluciones de refrigeración
conocidas hasta la fecha (el
objetivo de enfriamiento se
ha cambiado desde el “vatio
por metro cuadrado”, al
actual kW por bastidor en el
que se busca asegurar un enfriamiento
apropiado de cada bastidor de
manera individual).
Así pues, para gestionar
los nuevos CPDs es necesario
encontrar soluciones de aire
acondicionado de precisión
que garanticen la completa eficacia
y fiabilidad de estos centros
de datos, mientras que, al mismo
tiempo, se preservan las inversiones
a largo plazo. Es preciso ir
más allá de los
conceptos de modularidad y escalabilidad
usados hasta ahora (las nuevas
tecnologías se han lanzado
a las soluciones de alta densidad).
Las arquitecturas adaptables
de refrigeración y alimentación
eléctrica desarrolladas
por Emerson Network Power ofrecen
una respuesta tangible y adaptada
a las demandas
actuales de las empresas. De
hecho, son el fundamento sobre
el que se ha asentado la creación
de Liebert X-treme, un conjunto
de soluciones y servicios que
incluyen tecnologías
de protección eléctrica,
aire acondicionado de precisión
y monitorización que
permiten gestionar el crecimiento
exponencial de cargas eléctricas
y de calor generadas por el
uso de servidores de alta densidad
y, por lo tanto, conseguir una
continuidad crítica del
negocio efectiva, constantemente
alineada con el funcionamiento,
la disponibilidad y el control
de costes (TCO) de los CPDs
con el crecimiento y las necesidades
del negocio.
Una parte fundamental de esta
plataforma Liebert X-treme es
la solución de enfriamiento
adicional Liebert XD (de 5 a15
kW por rack) para aplicaciones
críticas. No en vano,
los sistemas de enfriamiento
de misión crítica
están concebidos para
funcionar la misma cantidad
de horas que sus sistemas (en
modo continuo, las 24 horas
del día y año
tras año) por lo que
están diseñados
para mantener los niveles de
humedad y temperatura según
las especificaciones de los
fabricantes del equipo y llevarlos
a cabo de la manera más
eficaz desde el punto de vista
energético.
Calor sensible
No hay que olvidar que un aire
acondicionado estándar
está diseñado
para mantener el confort de
las personas funcionando, generalmente,
menos de 1.000 horas al año.
Además, a diferencia
de las personas, los ordenadores
generan calor seco (sensible),
pero no humedad. Sólo
el 60-65% de la capacidad total
de un sistema de confort está
dedicado a la evacuación
del calor sensible, mientras
que el restante es par la deshumidificación
(niveles no adecuados de humedad
pueden ocasionar descargas eléctricas
estáticas durante las
estaciones secas y formación
de condensación dentro
de los equipos electrónicos
durante los períodos
húmedos).
Por todo ello, la plataforma
abierta Liebert XD proporciona
un sistema de aire acondicionado
ad-hoc, enfocado en áreas
específicas que albergan
los racks equipados con servidores
adicionales (o soluciones de
alta densidad, como servidores
blade), sin necesidad de redefinir
la arquitectura global del entorno
informático. Es, en definitiva,
una refrigeración tan
sólo donde es necesaria
(más de 15 kW/m2), con
gas (evita el uso de agua en
los CPDs) y con capacidad de
autorregulación.
|