Este
año será el decisivo
para la expansión de
la Telefonía IP en el
mercado español, después
de varios ejercicios en los
que se ha conseguido dar a conocer
este tipo de solución
a las empresas. Con estas perspectivas,
las compañías
deben prepararse para afrontar
la competencia de este mercado
emergente y ser capaces de ofrecer
un valor añadido al cliente.
El
mercado español de la
telefonía IP despegará
este 2006, según los
expertos. De momento, el desarrollo
más importante ha tenido
lugar en la administración
pública (ayuntamientos,
instituciones, universidades)
y en las grandes empresas (bancos
o cajas de ahorros, empresas
de telemarketing), que ha visto
muy pronto cómo este
modo de comunicación
podía proporcionarles
grandes ventajas (bajo coste
de implantación, muy
buena calidad, movilidad y servicios
de valor añadido).
Sin embargo, uno de los aspectos
sobre los que se tiene que trabajar
es el del canal de distribución
y su conocimiento de los productos
de Telefonía IP que existen
en el mercado. De esta manera
se incrementarán las
posibilidades de adaptación
entre la oferta y las necesidades
de los clientes.
Los fabricantes y mayoristas
de productos de Telefonía
IP están realizando grandes
esfuerzos para contribuir al
crecimiento del mercado. Pero
se hace necesario también
formar al canal de distribución,
que son las empresas que comercializan
las soluciones de Telefonía
IP y que explican a los compradores
que van a utilizarlo en última
instancia en qué consiste
la solución y en qué
les beneficia. Ese conocimiento
es vital para poder vender soluciones
de Telefonía IP y el
mayorista es el más indicado
para ejercer esa formación
especializada a su canal.
Para ello, el mayorista ha de
tener un alto conocimiento del
producto que comercializa, saber
qué beneficios aporta
a las compañías
susceptibles de utilizarlo.
Debe ser capaz de explicar qué
avances supone respecto a las
infraestructuras de comunicaciones
anteriores; de lo contrario
dificultará y reducirá
las opciones de venta. Éste
es el primer nivel de formación,
pero existe otro, del que es
muy recomendable que se ocupe
el mayorista.
Valor
añadido
El segundo nivel de formación
es el que se debe llevar a cabo
con el canal de distribución,
para que, de esta manera, las
compañías que
tratan con el cliente final
dispongan de los conocimientos
necesarios.
Poner en marcha este proceso
requiere una inversión
en tiempo, dinero y recursos
humanos, pero se debe tener
en cuenta que se trata de una
inversión que claramente
repercutirá positivamente
en la marcha de la empresa.
Vende mejor quien más
sabe, porque vende más
el que se adapta mejor a las
necesidades del cliente y para
ello es necesario tanto conocer
al cliente como la solución
que más le convenga.
Y en un mercado como en el de
la Telefonía IP, emergente
pero aún desconocido
por algunas compañías,
este aspecto resulta fundamental.
La competencia es cada vez mayor
y por eso los servicios de valor
añadido que los mayoristas
proporcionan al canal de distribución
pueden ser el factor decisivo
a la hora de optar por uno u
otro. Aquí no solamente
se tiene en cuenta la formación,
también es importante
apostar por prestar servicios
pre y post venta de calidad,
además de un eficaz soporte
técnico y comercial.
En cuanto a los servicios pre
venta, la posibilidad de contar
con valoraciones en un tiempo
reducido (48 horas), para poder
así presentar un presupuesto
ajustado a cada cliente es un
plus que puede ofrecer el mayorista
al distribuidor. Mejor aún
si el mayorista cuenta con las
herramientas necesarias para
que sea la propia empresa la
que pueda generar la valoración
según las necesidades
de sus clientes.
Los servicios post venta también
son esenciales. Si una empresa
que vende soluciones de Telefonía
IP cuenta con un mayorista que
está preparado para responder
a sus dudas o incidencias con
rapidez, con un servicio técnico
que resuelva los problemas,
inevitablemente estará
más seguro de lo que
vende, y podrá impulsar
con total confianza esta parte
de su negocio, que sabe está
contando cada vez más
con una demanda progresiva.
(Agencia SIM - Avaya Tecnovis
y Noanet).
Destacado en un recuadro
Televisión por
Internet
En el año 2004, la penetración
de la televisión digital
creció un 14% en Europa,
hasta alcanzar los 30 millones
de europeos y una penetración
media del 21%. España,
por su parte, presenta una penetración
del 14%. Estos datos han sido
obtenidos del Grupo de Análisis
y Prospectiva del Sector de
las Telecomunicaciones de Red.es,
a partir de un estudio que analiza
la evolución del proceso
de digitalización de
la televisión.
En cuanto a la TV-IP, se conoce
por estas siglas a la difusión
de canales de televisión
digital a través de la
conexión de banda ancha
utilizando el protocolo de Internet
IP (es un servicio análogo
a la difusión tradicional
de TV). Se espera que la televisión
de alta definición ó
HDTV (gracias a la gran calidad
de imagen que proporciona) pueda
potenciar significativamente
la diferencia entre la televisión
analógica y digital.
Según este estudio en
el año 2008 la penetración
de la TV de pago alcanzará
en España niveles próximos
a la media europea estimada.
Los abonados a la TV de pago
por satélite alcanzarían
la cifra de 2,5 millones en
2008 siendo el 39% de los abonados
a TV de pago, mientras que los
usuarios de cable representarían
el 40% y de ADSL TV el 21%.
Según las conclusiones
del estudio, la tecnología
marca los pasos del profundo
cambio que afrontan los servicios
audiovisuales con la digitalización
de la televisión. Los
avances en las tecnologías
de codificación y compresión,
así como el aumento progresivo
de la capacidad de transmisión
de las redes de telecomunicación.
En particular, las redes de
acceso permiten en la actualidad,
por un lado, aumentar la oferta
de canales y la calidad proporcionada
por las plataformas de difusión
de televisión preexistentes
y, por otro lado, plantear servicios
de difusión de vídeo
sobre las actuales redes.
|