El poderío de lascomunicaciones en el Mundial



Como cada cuatro años, con el inicio del Mundial de Fútbol empieza un baile de cifras en el que la tecnología ocupa un espacio fundamental: en esta edición, 2.000 millones de TV estan conectados a la competición (el doble que en 1990), que pueden seguir los partidos a través de las 50.000 horas de retransmisión. In situ, 40.000 conexiones de red, 10.000 dispositivos conectados y 3.000 teléfonos.
Las comunicaciones vuelven a mostrar su poderío en el acontecimiento más multitudinario del mundo.


Alemania, sede de la FIFA World Cup 2006, es el centro de las miradas de más de 3.600 millones de seguidores en más de 210 países, que a través de 2.000 millones de televisores y 50.000 horas de retransmisión, pueden ver el evento deportivo más importante del mundo.
Las comunicaciones juegan un papel fundamental en esta cita que tiene lugar cada cuatro años y que pone sobre el tapete los últimos logros en tecnología. Así, la evolución es evidente si se comparan los 2.000 millones de TV conectados en esta edición, con los 1.000 de 1990 o los 200 millones del, también alemán, Mundial de 1974. O si se tiene en cuenta que las imágenes de los partidos las emiten 50 señales de vídeo -diez veces más que las empleadas en 1990- que hacen posible que las cadenas de todo el mundo retransmitan los partidos. Además, el ancho de banda en esta ocasión es de 40GB/s, ante el 1 GB/s de 1990.
Y para trasladar la señal desde los doce estadios alemanes al centro de retransmisiones de la FIFA en Munich (al IBC) se están utilizando nada menos que 20.000 metros de cable. Está previsto también que si este centro de comunicaciones presenta algún fallo, un sistema idéntico, situado en Texas (Estados Unidos) lo relevará en la toma de control de la infraestructura de red para que los servicios no caigan.

Alta definición
También se emite en este Mundial en alta definición: son 25 cámaras de este tipo las filman cada partido las imágenes que luego se retransmiten en las 250 televisiones que han comprado la señal en HD.
Durante los 64 partidos y los 30 días de competición se prevé que se utilizarán 45.000 conexiones de red, y 10.000 dispositivos y 3.000 teléfonos estarán conectados para transmitir el total de 15 terabytes de información (más de 15.000 gigas). Esta es la cifra que se calcula desde la organización que se moverá durante la celebración del evento, entre acreditaciones, resultados, suministros, reservas, transportes y mantenimiento.
Una de las novedades llegan de la mano de las tres millones de entradas (muchas de ellas compradas por Internet), que esta vez han cambiado el código de barras por una etiqueta inteligente RFID. Se trata de un chip incluido en la tarjeta que contiene información sobre el visitante, que transfiere a los ordenadores centrales de la organización del Mundial en décimas de segundo (y que, además, en caso de pérdida, puede bloquearse inmediatamente para que el dueño pueda recibir otra nueva al instante).