Juan Arquero, Presidente de la Asociación de Usuarios de Hogar Digital y Domótica



“En el futuro nuestros electrodomésticos se repararán antes de que nos fallen”

Electrónica & Comunicaciones: ¿De dónde surge la idea de constituir la Asociación de Usuarios de Hogar Digital y Domótica?

Juan Arquero: Surge en una reunión de propietarios de una promoción de viviendas domotizadas donde descubrimos que el soporte que tienen sus propietarios dejaba bastante que desear. En ese momento nos dimos cuenta de que esta situación perjudica seriamente a los usuarios y finalmente a todo el sector, puesto que sin la satisfacción de los clientes difícilmente puede crecer un mercado fuerte y sano.


E&C: Uno de los objetivos de la asociación es configurarse como interlocutora entre los usuarios y el sector público y privado. ¿Cómo cree que se articulan estas relaciones en la actualidad? ¿En qué podría beneficiarse el consumidor si estas relaciones evolucionasen?

J.A.: Este sector es muy complejo porque son muchos los actores que intervienen pero trataré de dibujar como vemos todo el puzzle y qué papel pensamos que podemos jugar en todo esto:
Desde el punto de vista de la administración queremos contactar con el Ministerio de la Vivienda, Ministerio de Industria, Ministerio del Interior y Ministerio de Sanidad y Consumo porque cada uno de ellos es competente en distintas materias que afectan de manera muy importante al Hogar Digital. ¿Qué relación guarda el ministerio del interior en todo esto? Pensamos que la seguridad, que es uno de los servicios básicos de un Hogar Digital, debe regularse en base a los nuevos medios técnicos a la hora de conectar las alarmas con los sistemas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Con la nueva Ley de Dependencia, en la que la tele asistencia toma un papel fundamental, nosotros también queremos colaborar con las comunidades autónomas y municipios que también tendrán sus correspondientes atribuciones y responsabilidades. Respecto al sector privado son muchos los actores, y ya estamos hablando con asociaciones de fabricantes, instaladores, integradores, promotores, constructores, arquitectos, decoradores y aparejadores con el fin de establecer un consenso en cuanto a los mínimos.
Desde la asociación nos hemos propuesto como entidad de arbitraje para resolver controversias que puedan darse entre los usuarios y cualquiera de los restantes actores del mercado. Con todo esto pensamos que los usuarios disfrutarán de una interlocución mas cercana y capaz de resolver su problemática particular con un asesoramiento serio y capaz de resolver satisfactoriamente la discrepancia sin la necesidad de llegar a los tribunales.


E&C: La Asociación de Usuarios de Hogar Digital y Domótica pretende “defender los derechos de los usuarios con más fuerza”. ¿En qué sentido se comenten “abusos” en este ámbito?

J.A.: Las irregularidades más frecuentes que estamos detectando son bastante básicas: en muchísimos casos los usuarios ni siquiera disponen de un manual de instrucciones y, si existe, no está ni en español. Otro de los aspectos importantes es el servicio postventa que en muchas ocasiones ni existe. ¿Qué puede hacer entonces un usuario en caso de avería? En la mayoría de los casos no tiene ni un teléfono de atención. Lo máximo que hemos conseguido es una página web donde se puede enviar un mensaje y esperar pacientemente la contestación.
Otro de los varios casos que se produce es el de que, en caso de mal funcionamiento del sistema, el problema pasa del fabricante al instalador y, uno por otro, la irregularidad no se soluciona.


E&C: Otra de las metas establecidas por la asociación es impulsar el desarrollo del hogar digital y la domótica, ¿Cómo se encuentra España, en relación con el resto del mundo, en el nivel de instauración de domótica en los hogares?

J.A.: El sector se encuentra poco maduro en nuestro país: los países asiáticos nos llevan muchísima ventaja, por lo que debemos activarnos, bajo riesgo de ser absorbidos totalmente por ellos.
Respecto a Europa, podemos decir que en España se construyen más viviendas que en el resto, y que el sector de la construcción está empezando a incluir domótica de forma acelerada. Tenemos que aprovechar esta circunstancia para liderar este sector en Europa, ya que estamos todavía a tiempo de conseguir este liderato, y para ello debemos trabajar todos en la misma dirección. Conscientes de ello, estamos trabajando en todos los frentes para que exista un consenso que nos permita sumar y no restar, como muchas veces nos ocurre en determinados foros como el comité 133 de AENOR. En este momento estamos trabajando para crear un nuevo comité en AENOR que se constituya con un nuevo ámbito: el del Hogar Digital. También estamos trabajando en la Comisión Multisectorial de Hogar Digital desde donde también impulsamos una iniciativa de internacionalización de la comisión con el fin de que nos copien en otros países y se constituyan organizaciones como las nuestras en estos otros países. Esto, lejos de ser competencia, generará a largo plazo que nos copien el modelo: nos seguirán y nos ayudarán hacer las cosas mejor cada día.


E&C: Parece ser que en formación España sí se encuentra en la cola de Europa.

J.A.: En esto sí que estamos a la cola del mundo más que de Europa. Nuestra formación es muy teórica y muy poco práctica. No existen profesionales en el mercado; y las empresas no pueden afrontar nuevos retos por carecer de personal cualificado para introducirse en este mercado.
En temas de formación desde la asociación estamos muy implicados y nuestro presidente participa como profesor en el primer Master de Hogar Digital que se imparte en la Universidad Europea de Madrid y que comienza este año 2006. Por otra parte nuestra asociación tiene ya en marcha la organización de cursos de formación para usuarios.


E&C: En los últimos años han surgido nuevos actores en el sector de la domótica en nuestro país: proliferan las empresas, aparecen ferias específicas y también asociaciones como la AUSDOM. ¿Cómo ve la evolución de este mercado? ¿Y las perspectivas de futuro?

J.A.: Este es un sector muy rico en nuevos perfiles que hasta la fecha no existían ni en España ni en ningún otro país, puesto que no existen precedentes. Además, el fenómeno Internet ha supuesto un antes y un después en el paradigma de la Sociedad de la Información. Es decir, el concepto de Hogar Digital nos trae nuevas formas de disfrutar los servicios en el hogar: aparecerán agregadores de servicios que hoy ni siquiera podemos imaginar, se está creando una nueva industria en torno a este nuevo concepto.
En el futuro dispondremos de servicios postventa preventivos, de tal forma que nuestros electrodomésticos se repararán antes de que nos fallen. Nuestras calderas estarán supervisadas en todo momento y no se volverán a repetir explosiones de gas por mala combustión de una caldera nunca jamás. Viviremos en un mundo más previsible donde nuestro entorno en el hogar estará controlado en todo momento. Disfrutaremos de servicios en tiempo real que harán nuestra vida mucho más agradable y fructífera porque tendremos detrás de nosotros a los mayordomos digitales (empresas de servicios) que responderán de inmediato a nuestros deseos.


E&C: Uno de los seminarios que ofrecerán próximamente será el de “¿Qué debemos valorar de una vivienda con domótica?”, ¿podría adelantarnos qué puntos deben tener en cuenta en la actualidad los compradoras al adquirir una vivienda domótica?

J.A.: Lo más importante de una vivienda domotizada es que tenga una buena preinstalación domótica. La preinstalación es muy sencilla y de muy bajo coste porque se compone tan solo de cajas de plástico que se ubican junto a las cajas de registro de una instalación eléctrica tradicional, unidas todas estas cajas por un tubo corrugado que las comunica formando un anillo. Nosotros apostamos por soluciones domóticas distribuidas y modulares que tengan la capacidad de evolucionar en un futuro en función de los avances tecnológicos que se puedan dar.

E&C: Coméntenos, por favor, las principales ventajas de una vivienda domótica y el papel disuasorio del coste económico.

J.A.: Las ventajas son innumerables porque dependen no solo de los dispositivos que se ubiquen en la casa sino también de los servicios que se implementen sobre estos dispositivos. Esto es como el hardware y el software. Los dispositivos domóticos son el hardware pero los servicios que estos nos pueden ofrecer son el software, cuyo límite solo está en nuestra imaginación. Por ejemplo: Un simple detector de presencia puede servir para encender o apagar una bombilla pero, en función de la programación y la telegestión, podriamos hacer que si este detector ubicado en un baño no se activa en un plazo de tiempo determinado se active una alarma remota que informe a un centro de teleasistencia, porque el usuario de ese baño padece una enfermedad de incontinencia urinaria. Este mismo detector podría servir de detección anti intrusos si resulta que el propietario de la vivienda se ha marchado. Las posibilidades son ilimitadas.
En cuanto a los costes, este es un tema muy manido y tan solo quiero poner un ejemplo. En los inicios de la telefonía móvil un terminal costaba medio millón de pesetas (3.000 euros). Parece mentira pero así comenzó la telefonía móvil en España. La domótica hoy ya no está a precios tan desorbitados como hace muy pocos años, en estos momentos los paquetes domóticos con una buena preinstalación pueden rondar entre los 1.000 euros y los 3.000 euros, y si uno quiere gastar puede llegar hasta donde quiera.


E&C: Internet abre la posibilidades de la domótica.

J.A.: Internet ha revolucionado la domótica: ha hecho posible considerar la telegestión y la capacidad de interactuar con nuestro hogar desde cualquier dispositivo, en cualquier momento y desde cualquier lugar.


E&C: ¿Puede hablarme del proceso de convergencia y estandarización en la domótica? Han surgido diversas iniciativas que pretenden unificar los criterios en este ámbito.

J.A.: Es cierto que la convergencia de la electrónica, la informática y las comunicaciones hacen que la domótica hoy sea una realidad sin límites en cuanto a sus posibilidades. Por el contrario no creo en las iniciativas que abogan por un solo protocolo domótico pues me parece una falacia pensar que todos los fabricantes opten por un único protocolo para todas sus líneas de fabricación. Lo importante será ser capaces de integrar todos los protocolos y hacerlos interoperables y compatibles en un solo interface capaz de adaptarse a cualquier usuario bajo la premisa del “Diseño para Todos”. Los siete Principios del Diseño Universal o Diseño para Todos, se centran en el diseño utilizable universalmente o por todos, pero hay que tener en cuenta que en el diseño intervienen otros aspectos, como el coste, la cultura en la que será usado, el ambiente... que tampoco pueden olvidarse.