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La
otra cara de la moneda. Eso
es lo que muestra el recién
presentado “Estudio sobre
la presencia empresarial española
en Asia”, en un momento
en el que la industria nacional
se ve repercutida por la llegada
de compañías de
economías orientales
como la china. El documento
recoge las principales experiencias
y opiniones de 100 empresas
españolas, la mitad de
las que ya han desembarcado
en el continente asiático.
Casa Asia y la consultora Everis
presentaron recientemente en
Barcelona el “Estudio
sobre la presencia empresarial
española en Asia”,
para cuya elaboración
se analizó la experiencia
de 101 de nuestras principales
empresas allí implantadas
(del total de 200 que ya cuentan
con sede en el mercado asiático:
en China, Japón, Corea
del Sur, Indonesia, Malasia,
Filipinas, Singapur, Tailandia,
Vietnam, Bangladesh o la India).
Según este análisis,
China acapara el 78% del total
de la representación
española en Asia, mientras
que India, con una representación
del 13%, es el segundo mercado
de referencia para nuestras
compañías. En
la mayor parte de los casos,
esta presencia se limita a una
sola implantación, localizada
principalmente en las capitales,
y con un total de empleados
que oscila entre los 500 y 2.500
profesionales, salvo casos como
los de Corea del Sur con empresas
de más de 5.000 empleados
o India, donde predominan las
pymes de 100 o menos empleados.
La inversión inicial
es inferior al millón
de euros, pero en muchos casos,
se aportan mayores cantidades
posteriormente o se reinvierten
los beneficios.
Además, el proceso de
implantación es más
sencillo en países como
Singapur o Corea del Sur, mientras
que en la India la falta de
transparencia complica este
establecimiento. La competencia
internacional se hace más
fuerte en economías maduras
como la japonesa y la de Corea
del Sur, pero también
es difícil la situación
en India y China, donde, además,
se compite con empresas locales
que cuentan con estructuras
de costes diferentes.

La producción,
en base a la demanda del mercado
local
Por otro lado, el informe muestra
que más de la mitad de
las empresas instaladas en China
basan su producción en
la demanda del mercado local,
y no en la reexportación,
una tendencia muy similar en
el caso de India. Los productos
españoles son poco conocidos
en estos mercados, y los empresarios
abogan por la necesidad de invertir
en campañas de imagen
para paliar este desconocimiento.
Asimismo, las compañías
demandan también un mayor
apoyo institucional sobre todo
en lo que respecta a las subvenciones,
y una mayor agilización
de la tramitación de
las ayudas estatales existentes.
En este sentido, en la presentación
del trabajo se recordó
que sólo el 1% de la
inversión total de España
en el exterior va destinada
a Asia (frente a porcentajes
del 20 o el 30%, como es el
caso de Alemania), y que muchos
de los sectores fuertes en nuestro
país (como pueden ser
el hotelero, el agrícola
o el de infraestructuras) carecen
de iniciativas comerciales en
el continente asiático.
Principales obstáculos
El estudio también analiza
algunos de los problemas que
las empresas españolas
tienen que hacer frente al entrar
en el mercado asiático.
Así, el idioma y la cultura
local en China o Japón
o el desconocimiento del mercado
y los obstáculos burocráticos
en el caso de India entorpecen
la implantación empresarial.
Por este motivo, el conocimiento
de la cultura local, el respeto
a sus costumbres, la disposición
de recursos humanos adecuados,
y la flexibilidad, acompañado
de la elección adecuada
de socio local, precios competitivos
y un fuerte compromiso con la
empresa matriz son las claves
del éxito para un buen
establecimiento en este mercado,
según se explicó
en la presentación del
libro.
Otras de las preocupaciones
expresadas durante el acto de
presentación del estudio
fue el excesivo proteccionismo
del gobierno chino hacia las
empresas locales, para lo que
se recomendó un estudio
previo de la situación
real antes de establecerse.
Igualmente, se afirmó
que la entrada de China en la
Organización Mundial
del Comercio (OMC), con la consecuente
liberalización del mercado,
había cambiado el panorama
y disminuido este tipo de restricciones.
| Electrónica
& Comunicaciones |
Actualmente las empresas
españolas con mayor
presencia en Asia son la
que pertenecen al sector
de la Alimentación
y bebidas, uno de los primeros
sectores en tomar contacto
y en implantarse en el mercado
asiático en la década
de los ochenta.
El sector de la Electrónica
y material electrónico
se introdujo en la década
de los noventa, y también
el de Tecnología
y Software informático.
Ya en el siglo XXI desembarcaron
las compañías
de Telecomunicaciones procedentes
de nuestro país.
Las empresas de electrónica
Premo (componentes microelectrónicos)
y Salicru (electrónica
de potencia), o las de tecnología
y telecomunicación,
como Telefónica,
Amper, Indra o Fractus,
representan una parte de
esta presencia española.
A nivel global, los primeros
contactos comerciales se
produjeron en las décadas
60 y 70, pero el grueso
de las implantaciones empresariales
(90% del total) se han llevado
a cabo en los últimos
16 años. |
La
dirección, en manos de
un expatriado
Finalmente, el informe dedica
un apartado a las políticas
de recursos humanos y gestión
de expatriados en Asia. Así,
el estudio muestra que el 43%
de las empresas encuestadas
cuenta con al menos un expatriado
español como máximo
dirigente de las operaciones
en este continente. Además,
en China e India se suelen implantar
empresas mixtas con socios locales,
mientras que en el resto hay
un claro predominio de las oficinas
de representación y las
filiales con un 100% de control
con fines comerciales.
En cuanto a la tradicional reticencia
de los españoles a trasladarse
como expatriados a países
asiáticos el informe
constata que esta tendencia
está desapareciendo,
y en la actualidad hay muchos
más directivos dispuestos
a desarrollar una parte de su
carrera profesional en estos
países.
En este sentido, todos ellos
valoran como positivo el salto
al continente asiático,
y su satisfacción con
la experiencia, que supone una
mejora económica y una
mayor capacidad competitiva
de la empresa a nivel global.
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