Contra
pronóstico. La industria
del cable en España ha
evolucionado durante el 2006
de forma contraria a como se
esperaba: con un crecimiento
de más del 5% y un incremento
del 19% en la exportación,
la asociación FACEL se
muestra “muy satisfecha”
con los
resultados, pero, de nuevo,
cautos con las previsiones para
este 2007
Las
previsiones para el año
2006 no fueron muy halagüeñas
desde FACEL, (la Asociación
Española de Fabricantes
de Cables y Conductores Eléctricos
y de Fibra Óptica). Pero
el sector del cable ha sorprendido
por su buena marcha durante
el ejercicio anterior. Así
lo explican desde esta asociación,
que se muestran “muy satisfechos”
con el comportamiento registrado
en 2006, “aunque el crecimiento
haya sido desigual según
el sector”, apunta Alejandro
Saenger, Secretario General
de la entidad.
Así, el sector los cables
de Energía en España
registró en 2006 un crecimiento
del 5,4% en relación
al 2005, mientras que el de
cables de Telecomunicación
y Datos se incrementó
en un 5,9%, y el de Hilos Esmaltados
un 5,5%.
Se trata de unos resultados
muy óptimos, en consonancia
con el buen momento que ha vivido
la industria europea a lo largo
de todo el 2006. Según
explica Saenger, esta recuperación
puede deberse a factores como
la mayor demanda por parte de
Latinoamérica y países
de Oriente Medio y de la Europa
del Este, cuyo comportamiento
económico registra un
alto crecimiento, que corresponde
a un período de despegue
de estas zonas.
Materia prima
Uno de los problemas que ha
presentado el sector del cable
en 2006 ha sido el del encarecimiento
de las materias primas: el cobre,
aluminio, plastificante y derivados
del petróleo. A modo
de ejemplo, los ocho primeros
meses del año, el cobre
aumentó un 60%, una cifra
importante considerando, además,
que es éste un material
básico para los procesos
productivos.
Otro de los factores que miran
con recelo desde FACEL es la
creciente deslocalización
de la industria en España,
cuya influencia se ha visto
neutralizada durante el ejercicio
anterior gracias a la buena
acogida que los cables españoles
de energía y con mayores
exigencias técnicas han
tenido en el mercado.
“El Reglamento de Baja
Tensión de nuestro país
[que aparece en 2002 y está
vigente desde 2003] prevé
cables de alta seguridad para
determinados usos (pública
concurrencia...), por lo que
aquí la fabricación
es de más alta gama”,
explica el Secretario General
de FACEL.
Suben las exportaciones
La calidad de los cables fabricados
en España ha contribuido
a que se incremente en un 19%
su exportación durante
el 2006, a pesar de lo que dificulta
este tipo de transacciones comerciales
el hecho de que nuestra moneda,
el euro, sea más fuerte
que el dólar.
Pero aunque el cable nacional
cuente con este valor añadido,
desde la asociación se
muestran de nuevo cautos con
la evolución del mercado
durante este 2007. El estancamiento
de la construcción no
residencial es, a juicio de
FACEL, uno de los problemas
con que se puede encontrar el
sector en los próximos
meses (“existe un poco
de miedo a la recesión,
dado que no se prevé
una evolución en este
tipo de edificaciones”).
Se une a las amenazas el comportamiento
de la inversión industrial
en España, “que
no va a crecer en 2007, o como
mínimo no de la misma
manera que lo ha hecho en 2006”,
prevén desde la asociación.
FACEL es el anagrama adoptado
por la Asociación Española
de Fabricantes de Cables y Conductores
Eléctricos y de Fibra
Óptica, una asociación
profesional creada en 1978 para
velar y defender sus intereses
y los del sector en general.
Entre sus miembros cuenta con
Nexans Iberia, Prysmian Cables
y Sistemas, Draka, Optral, General
Cable, Miguélez, Top
Cable, Ibercable o Ascable.
Durante estas casi tres décadas
de existencia, FACEL ha avanzado
en su labor, y ha estado presente
en entidades relevantes, tanto
a nivel nacional (en la administración
central y en las autonómicas,
en AENOR o en entidades de promoción
del comercio exterior como el
ICEX) como internacional (Europacable,
IEC, CENELEC, ETSI o IWCS).
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