Ralentización de la industria RFID




La venta de 1.020 millones de etiquetas inteligentes en 2006 ha decepcionado a la industria mundial, que esperaba un despegue más explosivo de la tecnología RFID.
Con China y EEUU a la cabeza, se espera que se comercialicen 1.710 millones de tags en este 2007. De la mano de la consultora IDTechEx detallamos en este artículo las principales claves del mercado.



Las etiquetas RFID, también llamadas etiquetas inteligentes -que disponen de una tecnología por la que emiten señales de radio, que son recibidas e identificadas por unos dispositivos lectores-, decepcionaron en 2006. A principios de 2007, el número acumulado de etiquetas RFID vendidas en el mundo en los últimos 60 años era de 3’752 billones, según la consultora IDTechEx. De éstos, el 27% se vendieron en 2006, y el 19% en 2005, mostrando un importante incremento en los últimos dos años. Sin embargo, la venta de 1.020 millones de etiquetas en 2006 ha desalentado a los que esperaban un mayor volumen de venta.

Equipaje aéreo
En el 2006 se usaron 25 millones de etiquetas para el equipaje aéreo. En un principio, diversos aeropuertos y aerolíneas tuvieron problemas técnicos con la frecuencia estandar global UHF elegida (banda del espectro electromagnético que ocupa el rango de frecuencias de 300MHz a 3GHz), para lo cual aplicaron dos soluciones: aumentar la distancia de separación entre las maletas, o bien revestirlas con una “cortina” metalizada para crear una jaula de Faraday. Pero ninguna de las soluciones satisfacía las perspectivas de un mercado con amplias pretensiones de crecimiento. El cambio llegó a finales de 2006, cuando desde el aeropuerto internacional de San Francisco se superaba este problema con soluciones de la empresa Quatrotec (propiedad de Alien Technology) mediante el uso de haces de luz. De esta manera las previsiones de desarrollo de este mercado continuaban siendo válidas: Andrew Price, de IATA (International Air Transport Association) había afirmado en febrero de 2006 que “la industria aérea superaría los dos millones anuales de etiquetas en maletas anuales”, y que el uso de RFID se extendería a otras aplicaciones.

Comercio minorista
Este es uno de los sectores que ha registrado durante el 2006 mayores crecimientos en la implantación de RFID, según la consultora IDTechEx. Ejemplo de ello es la cadena inglesa Marks & Spencer, que continúa introduciendo RFID en sus tiendas: se espera que durante esta primavera el número de centros con esta tecnología llegue a 120, implantando etiquetas a unos 350 millones de piezas de ropa al año. M&S utiliza etiquetas con número de identificación de 64 bits, más económicas que las etiquetas EPC - Código Electrónico del Producto, por sus siglas en inglés, uno de los estándar de RFID.
Una de las ventajas en el uso de tecnología RFID en este campo es que permite saber cuándo las estanterías están vacías, y así reponerlas rápidamente, evitando pérdidas en ventas.

Tarjetas y tickets RFID
Este sector, que ha mantenido un alto crecimiento en los últimos semestres, tiene sus principales aplicaciones en sistemas de pago con tarjeta para el tráfico, o para su uso en transportes públicos (esta tarjeta se recarga en establecimientos autorizados). Varios países, entre ellos Australia, Filipinas o Italia, han realizado fuertes inversiones en este sentido. Pero el que sin duda tendrá más repercusiones será el proyecto chino previsto para este 2007: el gobierno implantará RFID en los documentos de identidad de sus ciudadanos, lo que afectará radicalmente al mercado mundial de tarjetas RFID, que supondrá el 60,3% del valor total del mercado (incluyendo etiquetas, sistemas y servicios) en 2007, cayendo hasta un 17,2% en 2012.

Animales
En 2006, se utilizaron 70 millones de tags (etiquetas) para animales, y esta cantidad llegará a los 90 millones en 2007. Según IDTechEx, las empresas suministradores son pocas pero rentables, como la australiana Allflex, el mayor cliente de Texas Instruments en materia de RFID.
Por otro lado, la legislación mundial está llevando a cabo una expansión del sistema RFID, a menudo subvencionada por los gobiernos (la administración de Nueva Zelanda compró el año pasado tags para perros). Otros usos en esta área: la aplicación de tarjetas en peces, para contabilizar a su población y monitorizar sus patrones migratorios.

Pequeñas empresas suministradoras
Una de las características del mercado durante el ejercicio anterior fue la aparición de pequeñas empresas suministradoras de material. Mientras que antes eran grandes compañías las que ofrecían los sistemas RFID, en 2006 han proliferado fabricantes más discretos en su producción que, a cambio, son más flexibles y rápidos a la hora de cambiar, bajo demanda, los diseños de las tag (frecuencia, etc.).
Un ejemplo de ello durante el 2006 fue el suministro, por parte de la empresa Hyan Label, de diez millones de pegatinas RFID al Gobierno chino para permitir a los estudiantes de este país obtener descuentos en los billetes de tren.

Tags en palés y cajas
El beneficio en este mercado ha pasado rápidamente de los proveedores de soluciones RFID a los retailers (venta directa), siendo los primeros los que han financiado significativamente el desarrollo de este mercado.
Lo que se previó como un mercado valorado en 500/ 600 millones de tarjetas en 2006, alcanzó solo la cifra real de 200 millones. Los problemas técnicos persisten, aunque los usuarios se encuentran muy satisfechos con la mejora que aporta RFID.
A finales de 2005 el anuncio de la reducción de 10 céntimos de dólar por tarjeta, por parte de los proveedores, buscaba provocar un incremento en la demanda de tarjetas, pero estos pedidos millonarios no llegaron nunca y ahora estas empresas presentan una sobre-producción.
IDTechEx explica cómo algunas compañías se han visto forzadas a abandonar el negocio o como mínimo a subcontratar la producción.
En 2007, las previsiones de la consultora prevén que la demanda mundial de etiquetas para palés y cajas sea de unos 420 millones de unidades, incrementándose esta cifra a razón de más de mil millones por año hasta el 2009.

La elección de la frecuencia óptima
En los inicios del RFID fue la baja frecuencia o LF (Low Frequency, con un rango de entre 30 kHz y 300 kHz) la que se utilizaba mayoritariamente: las etiquetas se adherían fácilmente a mano y presentaban un buen comportamiento en cantidades modestas de mercancías, además de ser muy tolerantes al agua y al metal. Luego llegó la alta frecuencia, HF, el formato preferido para las aplicaciones que requerían grandes volúmenes. Sin embargo, en los dos últimos años se han dejado oír con fuerza en Estados Unidos a los partidarios de las tag en Ultra High Frequency, UHF, y han mostrado que disponen de especificaciones para el sector del equipaje aéreo, de los palés, etc.
En la resolución sobre cuál será la etiqueta preferida por la industria -no hay que olvidar que se trata del elemento RFID en el que se invierte más dinero- se deberán tener en cuenta otros factores además del precio y el tamaño, como, por ejemplo, la preocupación europea sobre la protección a la intimidad de este tipo de tecnología. El hecho de que el chip de la etiqueta RFID pueda incluir datos de carácter personal, supone un riesgo a la violación de la intimidad del usuario. Por ello, la Comisión Europea ha revelado recientemente que creará este 2007 un grupo de partes interesadas en esta tecnología para asesorar y asistir a la Comisión en la formulación de una política europea sobre las aplicaciones de las etiquetas inteligentes. A finales de año se publicará una recomendación a los Estados miembros y a las partes interesadas sobre cómo abordar la seguridad de los datos y la protección de la intimidad en estos casos.



Fármacos
Animados en 2005 por el anuncio de la estadounidense FDA (Food and Drug Administration), que recomendó a las compañías utilizar RFID en casi todos los paquetes de medicamentos para el final de 2007, se decepcionaron muchos fabricantes cuando a finales de 2006 la misma entidad se echó atrás.
Aunque varias empresas importantes han apostado por el etiquetaje de RFID (como Pfizer, de Viagra, GSK o Purdue Pharma), la adopción de esta tecnología será todavía baja en 2007. Esto se debe en parte a que la industria debe ponerse de acuerdo aún en qué frecuencia adoptar: mientras se prefiere HF (High Frequency, de 3 MHz a 30 MHz) para medicamentos, se prevé que el UHF pueda tener una amplia aceptación.
En 2007, IDTechEx espera que se vendan 1.710 millones de etiquetas y que el valor del mercado total de RFID en el mundo (incluyendo hardware, sistemas, integración, etc.) sea de 4.960 millones de dólares americanos. Con amplia diferencia, el mayor segmento es el de las tarjetas RFID. Si excluimos este área, el valor del mercado para 2007 (etiquetas, tickets, etc.) será de 1.970 millones de dólares americanos. Excluyendo las tarjetas, el 58,4% del mercado en 2007 se encontrará en EEUU y el 33% en Europa. Consecuentemente, aunque China por primera vez lidera el negocio RFID, es Estados Unidos quien domina el sector y su mercado crecerá unos 27.880 millones de dólares hasta 2017. Para entonces, se incluirán nuevos mercados en las aplicaciones de RFID.

Correos se moderniza con RFID
Con el objetivo de mejorar el servicio detectando los problemas de envíos, Correos ha adoptado recientemente la tecnología RFID en una prueba piloto: 10.000 cartas al mes tienen un seguimiento por todo su recorrido gracias a la implantación de etiquetas inteligentes. Con una inversión de un millón de euros, la entidad ha adquirido 5.000 etiquetas electrónicas, 1.900 antenas fijas y 330 lectores.