El
volumen de pasajeros de transporte
aéreo superará
los 2.130 millones en 2007,
y está previsto que esta
cifra llegue a más de
3.600 millones en el año
2026. Esto significa, en plena
Era Digital, estar “desconectado”
cientos de miles de horas. En
la I Conferencia Europea sobre
Conectividad de Banda
Ancha en la Aviación
Comercial se pronosticó
que en 2009 ya será posible
comunicarse en el espacio aéreo.
Eva Carrasco
Expertos
mundiales de la Industria Aeronáutica
y Autoridades europeas y nacionales
del sector se dieron cita, el
pasado mes de octubre, en la
“I Conferencia Europea
sobre Conectividad de Banda
Ancha en la Aviación
Comercial” que se celebró
en Madrid, y que estuvo organizada
por el Colegio Oficial de Ingenieros
Aeronáuticos de España
(COIAE), en colaboración
con la Fundación Aeroespacio
y el Colegio Oficial de Ingenieros
Técnicos Aeronáuticos
(COITAE).
Uno de los objetivos principales
de los promotores de esta iniciativa,
según ha manifestado
Antonio Martín-Carrillo,
Decano del COIAE, es sentar
las bases para la creación
del futuro Foro Internacional
del Avión de Banda Ancha.
Su objetivo principal sería
realizar un seguimiento regular
de la evolución de la
penetración de la Sociedad
de la Información en
el sector del Transporte Aéreo.
Y estaría compuesto por
comités de expertos,
nacionales e internacionales,
que podrán analizar en
profundidad todos los aspectos
críticos que se vayan
produciendo en la materia y
con capacidad para hacer recomendaciones
dirigidas a las autoridades
aeronáuticas, al sector
y a la sociedad en su conjunto.
Otra de las prioridades de este
encuentro fue determinar que
las Tecnologías de la
Información y de las
Comunicaciones en la Aeronáutica
(TICA) pasen a ser una más
de las tecnologías aeronáuticas,
“como lo es la aviónica”.
Los retos que plantea la Sostenibilidad
del Transporte Aéreo
para hacer frente a la demanda
creciente de pasajeros están
provocando un gran impacto económico,
medioambiental y social en el
sector. La solución según
estos expertos depende, en gran
medida, de la incorporación
de las TICA y, en especial,
de la conectividad a bordo de
los aviones.
Según manifestó
Juan Gerardo Muros, coordinador
de esta I Conferencia Europea
y Vocal del COIAE, “en
la actualidad no se explica
cómo habiendo mucha banda
ancha ya en los hogares, la
de la aviación sigue
siendo de banda estrecha, cuando
precisamente el sector aeroespacial
siempre se ha caracterizado
por ser el sector pionero en
el desarrollo e implementación
de las Tecnologías”.
Más adelante añadió
que los avances más importantes
para resolver este complejo
problema, por sus múltiples
aspectos de seguridad, certificación,
técnicos y regulatorios,
se derivarán de la integración
de los mundos aeronáutico
con el actual de las telecomunicaciones.
De este modo, se visiona ya
la emergencia de un nuevo sector,
el AeroTelecom. “Para
ello se ha constituido este
foro, dado que hasta ahora eran
sectores muy dinámicos
y tecnológicos, pero
que se han dado la espalda”,
explicó Muros.
Pagar
por volumen de datos
Larz Ringertz, director de marketing
del negocio aeronáutico
de Inmarsat, afirmó que
“en un par de años
todos los aviones estarán
conectados, pero la clave está
en los servicios que se presten
y a qué precio”.
Una posible solución
es no cobrar por la simple conexión
sino por el peso de los datos
que se transfieren. Asimismo
aclaró que el 95% de
los aviones de largo recorrido
ya cuentan con una antena de
Inmarsat.
Por otro lado, la cuestión
de seguridad en la utilización
de los servicios móviles
a bordo de los aviones todavía
no está plenamente resuelta.
Para Frederic Copigneaux, Director
de Certificación Delegado
de la Agencia EASA, “contrariamente
a los que se cree, tanto la
tecnología WIFI como
GSM, no son sistemas muy complejos
y no deben afectar demasiado
a la navegabilidad”. En
el caso del WIFI, como les ocurrió
a algunas líneas aéreas
para las que esta agencia europea
emitió certificaciones
específicas “además
de tener autorización
para su instalación debes
estar seguro de que tus clientes
lo demandan y, lo que es más
importante, que están
dispuestos a pagar por él”,
señaló Copigneaux.
El sistema GSM es más
complicado, no técnicamente,
pero sí en su regulación:
“el problema son las redes
de tierra que tienen que protegerse
de las aéreas; esto debe
solucionarse y para ello se
requieren ensayos, en función
de los materiales”, añadió.
Durante su exposición,
también se refirió
a la certificación ya
realizada del Airbus 318 y al
buen ritmo que llevan los trabajos
de certificación para
otros equipos de telefonía
móvil.
Para Geoffrey Bailey, de Eurocontrol,
“gracias al sistema EAS
3G, un avanzado sistema de seguridad
europeo que ha sido modificado,
es posible aumentar la seguridad
en las aeronaves, permitiendo
la transferencia de datos entre
el avión y tierra”.
Según explicó,
mantener un canal constante
abierto entre tierra y aire
es muy importante. Además
aseguró que las comunicaciones
de banda ancha serán
un factor fundamental para la
gestión del tráfico
aéreo, tanto civil como
militar. En cualquier caso,
los operadores de telefonía
móvil tendrán
que contar con Aviación
Civil para poner en marcha sus
servicios en los aviones.
| Proyecto
iAvión |
| El
objetivo de este proyecto
financiado por el Ministerio
de Industria es investigar
un sistema de comunicación
por satélite para
aviones comerciales con
el fin de proporcionar
comunicaciones avanzadas
a los pasajeros.
La iniciativa se está
llevando a cabo por un
consorcio formado por
Hispasat, que actúa
como coordinador, Acorde,
Media Consultores de Ingeniería
y la Universidad de Cantabria
y con el apoyo de Iberia
y Telefónica Moviles.
Inés Sanz, de Hispasat,
destacó del proyecto
el acceso a Internet,
la telefonía móvil
(GSM, 3G, GPRS, UMTS)
y la televisión
en directo.
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En cuanto a las nuevas ofertas
de servicios de comunicaciones
para los pasajeros, tanto Onair
como Aeromobile, han comentado
sus experiencias en este sentido.
David Rusell, Chief Operating
Officer de Onair ha afirmado
que “desarrollará,
operará y venderá
servicios de voz, SMS, GPRS
e Internet”. En la actualidad
ya trabajan en un proyecto concreto
con AirFrance cuya puesta en
funcionamiento está prevista
para finales de 2007.
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