
La
norma UTRA (Acceso Radioeléctrico
Terrestre de UMTS) original
se basa en W-CDMA y ha experimentado
continuas mejoras para incluir
HSPA (Acceso a Paquetes a
Alta Velocidad).
La versión 8 de las
normas 3GPP incluye mejoras
de HSPA, así como de
E-UTRA, que también
se denomina LTE (Evolución
a Largo Plazo), interfaz aérea
completamente nueva basada
en tecnología OFDM.
LTE ofrece velocidades de
transmisión de datos
más altas, latencia
más baja, una red
simplificada que se basa íntegramente
en IP y eficiencia espectral
mejorada, y promete proporcionar
numerosos beneficios a usuarios
y
operadores. Para que esta
norma desarrolle todo su potencial,
sin embargo, es necesario
hacer frente una serie de
desafíos de diseño.
Afortunadamente, se están
desarrollando nuevos equipos
de prueba que prometen ayudar
a superar muchos de estos
desafíos. Por Sandy
Fraser,
Agilent Technologies
Desafíos planteados
LTE es en la actualidad mucho
más que un concepto
y se está trabajando
mucho para concluir la versión
8 de la norma UMTS (véase
la Figura 1). A pesar de estos
progresos, quizá uno
de los mayores retos que plantea
el diseño y la comprobación
de los primeros equipos de
usuario sea el gran número
de opciones de despliegue
que brinda LTE. Dar cabida
a tantas opciones exige disponer
pronto de equipos de prueba
específicos de LTE.
Estas soluciones pueden emplearse
para atender una serie de
necesidades específicas
de las pruebas, a saber:

Banda base
El rendimiento de los dispositivos
HSPA actuales requiere una
gran potencia de procesamiento
en un formato de dispositivo
móvil. Los prototipos
de dispositivo HSPA disponibles
actualmente experimentan dificultades
para suministrar estas altas
velocidades de transmisión
de datos si no están
conectados a un adaptador
de la red eléctrica.
LTE, cuyo objetivo es alcanzar
velocidades de transmisión
de datos considerablemente
superiores, supondrá
un mayor desafío para
el diseño de plataformas.
Se necesita una enorme potencia
de procesamiento para conseguir
las velocidades de transmisión
de LTE, en particular en la
banda base, donde se realiza
todo el procesamiento de señales
y gestión de errores.
Por tanto, es probable que
los diseños de banda
base se modelen utilizando
simulación de PC tanto
en el equipo de usuario como
en la red. También
es probable que se emule una
reducción de velocidad
en los prototipos de hardware.
Radiofrecuencia
La norma 3GPP TR 36.803 define
once bandas emparejadas de
duplexión por división
de frecuencia (FDD) y seis
bandas de duplexión
por división en el
tiempo (TDD). Estas bandas
también se definen
para GSM y UMTS. Hasta la
fecha no hay ningún
espectro específico
asignado a LTE. ¿Coexistirá
LTE en las mismas bandas con
los sistemas W-CDMA y GSM
o se reasignarán bandas
completas para la norma? Por
ahora, lo único seguro
es que la situación
del espectro de LTE es incierta.
Desgraciada-mente, el número
de combinaciones complica
el trabajo necesario para
los estudios de coexistencia,
así como para los requisitos
y las pruebas resultantes.
Igualmente, la falta de una
única banda LTE definida
complica el desarrollo inicial
en comparación con
la introducción de
bandas únicas para
GSM y UMTS (W-CDMA).
Aunque se mantiene la incertidumbre
sobre las bandas de LTE, la
situación está
más clara en relación
con la interfaz aérea
subyacente. En el momento
en que los dispositivos móviles
LTE requieran pruebas de radiofrecuencia,
se habrá avanzado considerablemente
en WiMAX, una tecnología
que comparte un enlace descendente
de multiplexado por división
en frecuencia ortogonal (OFDM)
muy similar. Sin embargo,
el enlace ascendente de LTE
difiere un tanto de WiMAX,
ya que utiliza un acceso múltiple
por división de frecuencia
en portadora única
(SC-FDMA) para reducir la
relación de potencia
media a pico (PAPR). Esta
diferencia plantea necesidades
de prueba muy específicas
para LTE. Por ejemplo, deberán
desarrollarse pruebas basadas
en los requisitos del transmisor
TR 36.803 para permitir la
eliminación de muchas
perturbaciones típicas
de RF, incluidos desequilibrios
de I/Q, no linealidades de
PA, ruido de fase del oscilador
y jitter de temporización
en el muestreo y la mezcla
de IF/RF.
Otro nuevo desafío
al que deben hacer frente
los equipos de usuario LTE
es cómo gestionar sus
ocho anchos de banda de canal
diferentes, que oscilan entre
1,4 y 20 MHz. Esta flexibilidad
ofrece un amplio conjunto
de posibilidades en el despliegue.
Sin embargo, también
plantea desafíos acerca
de cómo especificar
los requisitos de entrada
y salida de canal, el número
de permutaciones de prueba
y aspectos operativos relacionados
con la gestión de recursos
radioeléctricos (por
ejemplo, selección/reselección
de células y traspaso).
Una de las consecuencias del
ancho de banda variable del
canal de LTE y del hecho de
que suela asignarse al equipo
de usuario un subconjunto
de bloques de recursos disponibles
en el canal es que se hace
necesario definir límites
a la energía que un
equipo de usuario puede transmitir
en bloques de recursos no
usados. La definición
y los requisitos de esta prueba
dentro del canal siguen en
estudio, pero el gráfico
del analizador vectorial de
señales de la Figura
2 muestra el principio. En
efecto, la distorsión
de la señal de OFDM
produce una imagen de ruido
reflejada.
Otros dos desafíos
importantes están relacionados
con la capa 2 de LTE. Se trata
del cifrado de cantidades
significativas de datos en
el Protocolo de Convergencia
de Datos en Paquetes (PDCP)
y el tiempo de entrega del
Control de Acceso al Medio
(MAC), de 2 ms, es decir,
seis veces más rápido
que para HSDPA. Por tanto,
será necesario realizar
pruebas de esfuerzo con grandes
caudales para detectar problemas
en estas dos áreas
clave.
Comprobación del
dispositivo completo
En la actualidad no es posible
diseñar soluciones
de prueba para dispositivos
completos, como emuladores
de estaciones base con pilas
de protocolos en tiempo real
o soluciones basadas en scripts
de procedimientos, sin un
grado significativo de aportación
propietaria que cubra las
lagunas que presentan las
especificaciones. Las primeras
soluciones estarán
disponibles en un plazo de
seis a doce meses, pero requerirán
modificaciones hasta que concluyan
las especificaciones. A diferencia
de las generaciones anteriores
de normas radioeléctricas,
está previsto que las
pruebas de cumplimiento de
las especificaciones LTE estén
disponibles en 2008, mucho
antes que el servicio comercial.
Esto debe ayudar a aliviar
los problemas de interoperabilidad
que suelen afectar a nuevos
lanzamientos tecnológicos
y supone que los proveedores
de equipos de pruebas deberán
suministrar cobertura de pruebas
mucho antes de lo normal.
También obligará
a realizar un solapamiento
con el desarrollo final de
las soluciones de prueba existentes
para tecnologías como
HSPA+, EDGE Evolution y WiMAX.
Disponer pronto de especificaciones
de pruebas de cumplimiento
ayudará en algunas
de las pruebas básicas
y garantizará la interoperabilidad,
pero al igual que las pruebas
de cumplimiento actuales,
no serán suficientes
para garantizar una experiencia
perfecta para el cliente.
Por tanto, se necesitarán
comprobaciones y verificaciones
mucho más funcionales
para someter los equipos de
usuario a las pruebas de esfuerzo
adecuadas.
Conseguir velocidades
máximas de transmisión
de datos elevadas
LTE pretende proporcionar
una elevada velocidad máxima
de transmisión de datos:
50 Mbps en enlace ascendente
y 100 Mbps en el descendente
para una única antena,
subiendo hasta más
de 170 Mbps. Estas cifras
representan el límite
superior para el diseño
del sistema. Las cifras prácticas
se compensarán a medida
que se definan las prestaciones
de los equipos de usuario.
Sin embargo, incluso a velocidades
significativamente más
bajas habrá que superar
muchos desafíos de
diseño y prueba.
Para conseguir las velocidades
máximas de transmisión
de datos de LTE será
necesario emplear tecnología
de múltiples entradas
y salidas (MIMO). Se definirán
objetivos de rendimiento MIMO
para condiciones de canal
específicas y, si bien
se seleccionarán cuidadosamente,
no serán representativas
de las condiciones reales.
El rendimiento real dependerá
en gran medida del rendimiento
de antenas no especificadas,
de aspectos de polarización,
de pérdidas en cuerpo
y cabezal y de distintos modos
de uso mecánico, así
como de las condiciones dinámicas
del canal real. El rendimiento
de las antenas se ve afectado
además por la necesidad
de dar soporte a múltiples
bandas de frecuencia. Con
tantas variables, no es realista
especificar un rendimiento
“a través del
aire” que garantice
una experiencia satisfactoria
del usuario. Si bien las pruebas
de cumplimiento de especificaciones
del receptor MIMO serán
sencillas, actualmente disponemos
de poca información
sobre la correlación
que se establecerá
entre esta sencilla forma
de prueba y las condiciones
reales. Las pruebas de rendimiento
MIMO en condiciones reales
podrán realizarse en
su debido momento con una
visita a la red LTE local.
Sin embargo, será un
reto mucho mayor proporcionar
emulación real y repetible
para I+D inicial empleando
equipos de prueba.
Conclusión
Como sucede con cualquier
tecnología nueva, los
desafíos de diseño
que presenta LTE parecen significativos.
Sin embargo, la historia demuestra
en perspectiva que estos desafíos
no suelen ser tan complejos
como parecen a primera vista.
Hace 15 años, por ejemplo,
los diseñadores trabajaban
con mucha menos potencia de
computación y con menos
herramientas de diseño
y simulación y equipos
de prueba para contribuir
a la aparición de GSM
como protagonista destacado
en este ámbito. Ahora
parece algo sencillo en comparación
con las tecnologías
que le siguieron. Es muy probable
que ocurra lo mismo con LTE.
Las exclusivas “Soluciones
Conectadas” de Agilent
para LTE combinan la gama
de equipos de generación
y análisis de señales
de Agilent (por ejemplo, los
generadores vectoriales de
señales ESG y MXG,
el analizador de señales
MXA de Agilent y el analizador
de espectros de la Serie PSA)
con el entorno de simulación
Sistema de Diseño Avanzado
(ADS) y su biblioteca inalámbrica
LTE para crear una solución
de prueba completa para ingenieros
de I+D que trabajen en el
ámbito emergente de
LTE. Estas soluciones de prueba
son sólo el comienzo
del diseño y la verificación
de LTE, con desarrollo de
protocolos, pruebas de cumplimiento
de protocolos y soluciones
de emulación de red
que están por aparecer.
LTE puede plantear muchos
desafíos, pero con
soluciones potentes y de desarrollo
rápido de equipos de
prueba será posible
dar una respuesta a dichos
desafíos.